El Índice de Vulnerabilidad Familiar del Congreso (IVFC) registró en enero de 2026 un valor de 5 puntos, lo que consolida la situación de los hogares argentinos dentro del estadio de “Fragilidad Familiar” y marca el noveno incremento mensual consecutivo desde abril de 2025. A su vez, el indicador, elaborado por diputados del bloque Primero la Patria, mostró un avance de 0,1 puntos respecto a diciembre de 2025, reflejando una leve deterioración.
Según el informe, esta suba fue impulsada principalmente por el aumento en la morosidad de las familias, una caída más acentuada del salario real y la contracción de las unidades productivas.
Así, el reporte detalla un escenario de fuerte deterioro en el mercado laboral y el entramado productivo, con caída del empleo registrado, cierre de empresas y pérdida sostenida del poder adquisitivo. En materia de empleo, en enero se perdieron 2.667 puestos de trabajo en el sector privado, acumulando una reducción total de 203.595 asalariados formales desde el inicio de la gestión. Este desplome se refleja en el indicador sectorial del informe, que alcanza los 6,17 puntos, situando al mercado laboral en un avanzado estadio de crisis.


El impacto se refleja con dureza en el tejido empresarial. Solo en el primer mes del año cerraron 1.572 unidades productivas, lo que representa una caída interanual del 3,0% en la cantidad de empleadores registrados. Desde noviembre de 2023, el total de empresas desaparecidas asciende a 24,2 mil, ubicando la cantidad de firmas activas en niveles críticos, similares a los registrados tras la salida de la pandemia.

En paralelo, el poder de compra de los salarios muestra una caída sostenida. Tomando como base 100 el inicio de la gestión en noviembre de 2023, el salario real registrado cayó a 92,1 puntos según la medición (una pérdida de 7,9%).
Sin embargo, la situación es más grave si se utiliza el IPC Federal: en este caso, el índice de salario real se desploma hasta los 86,5 puntos, lo que representa una pérdida de 13,5 puntos de poder adquisitivo debido al fuerte impacto de los servicios públicos en el presupuesto familiar.

Sin embargo, uno de los datos más alarmantes del informe es la asfixia financiera de los hogares. En diciembre de 2025, la morosidad ascendió al 9,3%, el valor más alto registrado por el BCRA desde 2010. Esta tendencia de 14 meses de subas consecutivas no se detuvo allí: los datos preliminares de febrero de 2026 ya ubican la irregularidad crediticia en un 10,6%, superando con creces los niveles de riesgo de la pandemia.

Advertencias sobre el modelo económico
El diputado nacional Nicolás Trotta afirmó que el informe evidencia un "desacople creciente" entre la macroeconomía y la vida cotidiana: “La supuesta recuperación no existe en la vida real”, sostuvo. Por su parte, el diputado Santiago Roberto advirtió que el deterioro no es coyuntural, sino una "tendencia consolidada".
Sin más, el informe concluye que la expansión económica observada en sectores como minería o agro durante 2025 no ha logrado traducirse en bienestar para las familias debido a su baja capacidad para generar empleo formal.
¿Qué mide el IVFC?
El índice se construye sobre una escala del 1 al 10, donde los valores más altos indican mayor riesgo. Se basa en cinco dimensiones con igual ponderación:
IPC Federal: Inflación medida con canastas de consumo actualizadas.
Salario Real Registrado: Poder de compra de los ingresos.
Empleo Formal Privado: Puestos de trabajo con aportes.
Dinámica de Empresas: Unidades productivas activas.
Morosidad: Capacidad de pago de créditos y tarjetas.
MV / EM