Los que prometen revelar la fórmula para ser millonario omiten que son más los fracasos que éxitos. Regla de oro: no invertir en lo que no se comprende.
En muchos aspectos de la vida, por desconocimiento o falta de tiempo, estamos condenados a convocar a especialistas para que hagan el trabajo por nosotros. Es verdad, en todos lados hay oportunistas disfrazados de profesionales.