Las últimas restricciones implementadas por la Administración Federal de Ingresos Públicos para la adquisición de dólares en el mercado formal están generando no sólo el establecimiento de un sólido mercado informal de compra de divisas sino complicaciones en todas las operaciones que se deben realizar en la moneda estadounidense.
Uno de los indicadores de esta situación y su efecto en los ahorristas en dólares es la creciente salida de depósitos con esa denominación en las entidades bancarias.