Suele decirse que los festejos anticipados no son aconsejables porque atentan contra la buena suerte. Y en caso de hacerlos, habría que esperar a medianoche para que el brindis se celebre en el día correspondiente. Pero en diplomacia esta regla puede no aplicarse. Por ejemplo, en sus respectivas embajadas, el cumpleaños de la reina de Inglaterra puede festejarse cualquier día del mes en cuestión. Esta vez, la sede diplomática local de Estados Unidos adelantó un día –y de 19 a 22– la celebración del tradicional 4 de julio.
Elecciones porteñas de por medio quizá influyeron en esta decisión, que de todas maneras no fue percibida como un inconveniente por los invitados que, por ser el primero que oficia de anfitrión Noah Mamet, se empeñaron para lograr al menos pasar, saludar y tomarse la foto y si es posible sortear el pasamanos interminable.
A pesar de la relación con altibajos que mantiene el país con Estados Unidos, hace unas semanas la Oficina de Turismo publicó los datos definitivos de 2014 y Argentina volvió a ubicarse entre los cuatro países de América Latina –sin contar México– que más turistas “exporta” al norte del continente, en particular Miami y Nueva York.
Incluso desde la aplicación del llamado cepo cambiario, el flujo de argentinos que visitaron Estados Unidos se mantuvo estable. La diferencia “negativa” entre 2013 y 2014 fue de apenas 1.371 argentinos. Es decir, el año pasado viajaron 684.727 y el anteaño, 686.098. Según los datos publicados, en la última década el aumento fue sostenido, a saber (las cifras se expresan en miles): 2004, 168; 2005, 189; 2006, 212; 2007, 267; 2008, 318; 2009, 356; 2010, 436; 2011, 512; 2012, 614.
Este flujo de argentinos ubica al país en el cuarteto de naciones latinoamericanas que más turistas provee a Estados Unidos; el mismo lo integran Venezuela, Colombia y Brasil. Y en el contexto mundial, Argentina ocupa el puesto número 15. También, de manera preliminar, la Oficina de Turismo publicó un pronóstico sobre cómo se moverán los argentinos hasta 2020: 2015, 2016 y 2017 seguirá en baja, mínima por cierto, para recién superar la marca en 2018. Y esa tendencia alcista se mantendrá en los dos años siguientes. Lo llamativo es que esta curva se da en otros países de la región y en algunos europeos como Italia y Francia.