Con un Teatro Trinidad Guevara colmado, Juan Grabois y Christian Asinelli protagonizaron una jornada de reflexión y debate sobre el legado del Papa Francisco, en el marco del ciclo "Diálogos: El legado de Francisco", impulsado por la Escuela Luján para el Pensamiento Nacional.
A más de un año del fallecimiento del pontífice argentino, el encuentro reunió a dos figuras que, desde trayectorias profesionales, institucionales y políticas muy distintas, comparten una experiencia singular: haber conocido de cerca a Jorge Mario Bergoglio y haber sido profundamente influenciados por su pensamiento, su compromiso con los jóvenes y los sectores más vulnerables, y su permanente llamado al cuidado de la casa común.
Asinelli compartió reflexiones sobre la dimensión global que alcanzó el liderazgo de Francisco y el impacto que tuvo en América Latina.
"Fue una experiencia muy linda hablar del Papa Francisco, alguien a quien he querido, quiero y querré mucho. No fue solamente un líder espiritual, sino también un líder mundial que puso muy alto la voz de América Latina y el Caribe, la voz de los pueblos y la voz del cuidado del medio ambiente. Nos dejó un legado enorme y una responsabilidad muy importante para seguir adelante", expresó.
En la misma línea, destacó la transformación que experimentó Jorge Bergoglio alconvertirse en Francisco. "Creo que hubo muchos Bergoglios, pero solamente un Francisco. El camino que lo llevó a ser Francisco lo transformó. La simpleza con la que se manejaba, la cercanía con las personas y su capacidad para romper estructuras fueron algunas de las características que marcaron su pontificado", señaló.
En ese marco, Grabois destacó la centralidad de las denominadas "Tres T" como síntesis del programa social promovido por Francisco: "Tierra, Techo y Trabajo, concebidos como derechos sagrados, inherentes a la dignidad de todo ser humano, por el solo hecho de haber nacido, independientemente de su condición y sus méritos. Esos derechos deben materializarse en realidades efectivas a través de acciones políticas concretas", afirmó.
El dirigente también recuperó tres grandes misiones que, según señaló, Francisco dejó como guía para quienes buscan continuar su legado: "Poner la economía al servicio de los pueblos, unir a los pueblos en el camino de la paz y la justicia, y cuidar a la Madre Tierra".
La actividad fue moderada por el intendente de Luján, Leonardo Boto, quien destacó la importancia de generar espacios de reflexión sobre la vigencia del mensaje de Francisco.
"A un año de su partida tuvimos dos invitados de lujo, dos personas que tuvieron una responsabilidad institucional junto al Papa Francisco y también una relación personal con él. Christian Asinelli, vicepresidente corporativo de CAF, el banco de desarrollo más importante
de América Latina y el Caribe; y Juan Grabois, diputado nacional y un dirigente con una trayectoria muy importante en los movimientos sociales junto a Francisco. Con ellos analizamos su legado y las enseñanzas que dejó en el corazón y en la mente de los
argentinos", expresó Boto.
Durante la charla se abordaron temas centrales del pensamiento del Papa, como la justicia social, el desarrollo humano integral, la integración regional, la paz y el cuidado del ambiente.
A lo largo del encuentro se puso en valor la capacidad del Papa argentino para tender puentes entre personas provenientes de distintos ámbitos políticos, sociales, académicos, religiosos y empresariales, convocadas por una misma preocupación por la dignidad humana, la justicia social y el bien común.
La jornada inauguró una nueva edición de la Escuela Luján para el Pensamiento Nacional, un espacio dedicado a la formación, el debate y la construcción de pensamiento crítico sobre los principales desafíos políticos, económicos y sociales de la Argentina y la región.
"Francisco es hoy una referencia fundamental no solo para quienes profesan la fe cristiana, sino también para todos aquellos que abrazan la causa del humanismo en tiempos de deshumanización", concluyó Grabois durante el cierre de la actividad.