ESPECTACULOS
Lejos de casa

Acá eran casi desconocidos, ahora triunfan en el mundo

Los actores que decidieron probar suerte en otros lugares y el éxito les terminó sonriendo. Galanes, actrices consagradas y conductoras hot. Galería de imágenes. Galería de fotos

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| Cedoc

Cuando se habla sobre actores argentinos que triunfan en otros países, la memoria colectiva remite inmediatamente a Ricardo Darin, Héctor Alterio, Leonardo Sbaraglia, Darío Grandinetii, Cecilia Roth o Miguel Ángel Solá. Es cierto, todos ellos ocupan un lugar importante dentro de la historia del cine español, pero no son los únicos que lograron ser profetas lejos de su tierra.

Hay un puñado de actores argentinos con peso propio en otros países del continente. Desde hace varias décadas que plazas como México y Venezuela tientan a galanes argentinos para convertirlos en estrellas. Así, fueron varios los actores que, intermitentemente, viajaban para protagonizar telenovelas y volvían.

Pero también hay actores que probaron suerte, les gustó y se establecieron allí. Una de las primeras en partir fue Mariana Karr, la rubia antagonista de decenas de telenovelas en las décadas del 70 y del 80. Llegó a México hace más de 15 años para participar de un unitario, paro su performance gustó tanto que el dueño de Televisa en persona le propuso un jugoso contrato para protagonizar una telenovela. Desde ese momento, se convirtió en una de las actrices más respetadas y admiradas del país del norte. Por supuesto que los trabajos comenzaron a sucederse y, claro, nunca más volvió.

Otro que eligió establecerse en tierra azteca fue Sebastián Rulli, uno de los carilindos protagonistas de la fallida segunda vuelta de Montaña Rusa . Hoy es, sin dudas, uno de los galanes "mexicanos" del momento. Las mujeres suspiran por él y los medios lo siguen a donde quiera que vaya. Pero el éxito no fue instantáneo. Hace casi diez años que el actor vive y trabaja en México. El éxito de la telenovela Rubí , de la que era uno de los protagonistas, lo acercó a la fama. Sin embargo, su reciente desnudo en la obra Posdata tu gato a muerto, lo convirtió en una de las celebridades más mediáticas de México.

El mismo papel, y el mismo desnudo, claro, realizó años atrás otro argentino: Juan Soler. El actor tucumano se estableció en México en 1991 y allí fue construyendo su carrera. En 2007 le llegó el primer papel protagónico en el culebrón Palabra de Mujer. Unos años antes, en una breve huida al país, había participado de la exitosa Montaña Rusa interpretando el papel de Federico, el tercero en discordia en la relación entre Nancy Duplaá y Gastón Pauls.

Michel Brown conoce de cerca los problemas que acarrea tener el estigma de ser "solo un chico lindo que no sabe hacer nada". Como todos sus compañeros de Jugate Conmigo, intentó por todos los medios hacerse un lugar en el mundo de la actuación. bajo el amparo de Cris Morena consiguió su primer papel en Chiquititas y después pasó a Canal 13, como uno de los protagonistas de la fallida tira Las chicas de enfrente. El programa no tuvo el éxito esperado y entonces, en 1999, Michel hizo sus valijas y partió, también, rumbo a México. Allí trabajó en varias telenovelas hasta que su papel de Franco Reyes en la exitosa Pasión de Gavilanes lo catapultó definitivamente a la fama en toda Latinoamérica y España.

Pero no todos eligieron triunfar en Televisa. Una argentina, bellísima y talentosa, se fijó una meta aún más lejana: formar parte del exclusivísimo universo hollywoodense. Para lograrlo, Mia Maestro trabajó duro. A los 18 años se mudó a Berlín para tomar cursos de vocalización, actuación musical y danza. Un año después, en 1994, volvió al país y obtuvo un premio ACE por su actuación en la obra de teatro La caja de Pandora. Luego llegó su primera participación en cine, en la película tango, y después, la esperaba de nuevo el avión.

Luego de trabajar en Austria nada menos que junto a Dennis Hooper y Lauren Bacall, en 2000 se instaló en los Estados Unidos. Allí trabajó junto a su amiga Salma Hayek en las películas Timecode y Frida. Pero su consagración en tierras estadounidenses la consiguió interpretando a la misteriosa espía Nadia Santos en la serie Alias .

Otra que encontró su lugar en la televisión extrajera fue Gisela Barreto. La correntina había debutado en la pantalla chica en 1988 de la mano de Carlos Balá y Juan Carlos Calabró. Después, trabajó junto a Gerardo Sofovich en casi todos los ciclos de su autoría que el entonces interventor de ATC puso al aire en el canal estatal. Una vez concluida la relación laboral, actuó en varias telecomedias y obras de teatro hasta que Rodolfo Ledo la convocó para formar parte de Reality- Reality, una penosa apuesta de canal 9 que consistió en encerrar en una casa a un grupo de actores y filmarlos día y noche para competir con el supertanque de Telefe, Gran Hermano.

Su desvinculación del programa fue tan mediática como incomprensible. Luego de que mostraran cómo ella escribía una carta a un familiar diciéndole que los demás concursantes eran " unos piojosos", salió ofuscadísima de la casa. Su versión fue que todo estaba guionado, pero no hubo caso, su imagen ya estaba dañada.

Tal vez con ansias de oxigenar un poco su carrera, condujo algunos programas en Venezuela y en Paraguay y partió luego hacia España. Su escultural figura, su simpatía y esa tonada inconfundible le jugaron a favor y la ayudaron a conseguir trabajo inmediatamente, primero como notera y después como panelista del programa vespertino más visto de la televisión española.

Porque fueron convocados o por sus propias ganas de encontrar un lugar propio que el espectáculo nacional les negaba, son varios los actores que no dudaron en armar las valijas y jugarse por su sueño. A un puñado de ellos, por lo visto, no les ha ido nada mal.

*Redactor de Perfil.com