Bailarina de formación, Adabel Guerrero es reconocida, antes que por sus actuaciones coreográficas, por las beldades de su cuerpo, que ha exhibido en revistas musicales (como actualmente en Excitante, con Nito Artaza y Miguel A. Cherutti), en producciones de foto y de video, y desde 2007 en el programa de Marcelo Tinelli. Sin embargo, sus participaciones en “Bailando por un sueño” dan cuenta de sus estudios profesionales, diferentes a la mayoría de los concursantes, y la vedette explica su historia con la danza y sus secretos.
—¿Cómo te iniciaste en la danza?
—Hice el profesorado de danzas clásicas en La Plata, desde los 8 hasta los 18 años. Después, estudié y trabajé en giras con el Ballet Concierto, de Iñaki Urlezaga, también hice comedia musical con Pepe Cibrián y, después, funcioné en el teatro de revista. Uno va aprendiendo en el trabajo.
—¿Cómo llegaste a “Bailando por un sueño”?
—Uno toca tantos contactos, que no sé qué fue, pero tengo fe en que fue Carmen Barbieri. Estábamos haciendo Irresistible, con Cherutti, y yo le di mi currículum para que lo llevara a Ideas del Sur, para que me tuvieran en cuenta. Si no me equivoco, Carmen le acercó este material al Chato (Prada, productor ejecutivo). Me probaron en el “Patinando” en 2007 y ahí me conocieron.
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