El productor de televisión Gustavo Yankelevich volvió a hablar públicamente sobre las denuncias de violencia familiar que marcaron la infancia de sus nietos Franco y Valentín, los hijos de Romina Yan y Darío Giordano.
Sin embargo, esta vez, apuntó contra su exyerno por el comunicado que habló sobre el sobreseimiento en la causa judicial de 2018: “Él dijo que fue sobreseído, pero fue porque la causa cayó, no porque no haya sido culpable. No es inocente”.
A su vez, en diálogo con Radio Mitre, Yankelevich relató que sus nietos tenían miedo de encontrarse con su padre durante las instancias judiciales. “Me dijeron que no podían hablar porque él estaba parado ahí”, recordó sobre la citación para declarar mediante una cámara Gesell, un procedimiento que permite recibir el testimonio de niños y adolescentes en un entorno especialmente preparado.
Cuando planteó la situación ante la fiscal, recibió una respuesta contundente: “Si ellos se van, esto se cierra”.


Esta nueva reacción del productor llegó después de que Giordano publicara un comunicado en el que rechazó las acusaciones de violencia formuladas por su hijo Valentín en una entrevista con Infobae. “Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia”, escribió.
Sin dejar de lado que Giordano también cuestionó que una historia familiar tan dolorosa se convirtiera en una discusión pública en la que, según planteó, “parece tener más razón quien tiene más poder para hacerse escuchar”.
Aún así, su exsuegro salió al cruce de esa interpretación. “Los chicos están contando la verdad, no ‘su’ verdad. No hay nada de poderoso ni nada”, respondió en la entrevista radial.
Yankelevich sostuvo que el conflicto atravesó distintas instancias judiciales durante tres años y medio, con la intervención de jueces y una apelación que, según relató, llegó a Casación. También afirmó que sus nietos habían presentado videos y audios como pruebas durante el proceso. “Yo tenía un objetivo: salvar a los chicos de ese infierno. Esto no es de un tipo poderoso, es de un abuelo”, expresó.

Descargo de Darío Giordano sobre las acusaciones de violencia contra sus hijos
El productor también contó que Valentín lo llamó después de leer el comunicado de su padre.
“Tenía la posibilidad de pedir perdón, de decir que se equivocó. Lo hubiera dejado mejor parado que insistir con que es inocente y no tiene nada que ver”, relató Yankelevich sobre la reacción de su nieto.
Cómo empezó el conflicto por la tenencia de Franco y Valentín
La actriz de Chiquititas, Romina Yan, murió el 28 de septiembre de 2010.
Años después, Franco y Valentín comenzaron a manifestar que no querían seguir viviendo con su padre.

Lo cierto es que el productor contó que Cris Morena, madre de Romina y abuela de los jóvenes, fue una de las primeras personas que notó que algo no estaba bien. “Está pasando algo raro, prestale atención a los chicos”, recordó que le advirtió.
Al principio, pensó que se trataba de una situación pasajera. Sin embargo, las señales se volvieron cada vez más preocupantes.
Uno de los episodios que recordó ocurrió cuando Franco le pidió irse a vivir con él. El productor contó que, para no precipitar las cosas, le propuso hablar con su padre y pedirle permiso para que pasara una semana en su casa.
Según su relato, Giordano se habría negado y le habría dicho: “Hasta los 18 años, mis hijos van a hacer lo que yo quiera”.
Yankelevich comenzó a sospechar que detrás del pedido de su nieto había algo más grave. Según contó, cuando volvió a hablar con Franco, el adolescente le reveló "‘Cuando papá se enteró de que yo te pedí a vos de ir una semana a tu casa, me cagó a trompadas, me desmayó a golpes’”, aseguró el productor.

La decisión de intervenir se aceleró cuando recibió información sobre el estado de Valentín. Yankelevich contó que la madre de una amiga del joven, Marisa Brel, lo llamó para advertirle sobre lo que estaba viviendo su nieto: “Me contó que todos los días hablaba con mi nieto y que él lloraba porque no quería vivir más. Ahí me di cuenta de que ya no había más tiempo”.
A partir de ese momento, recurrió a abogados de familia y a organismos especializados en violencia contra niños y adolescentes. Según contó, los chicos fueron atendidos por profesionales y la Justicia dispuso inicialmente que permanecieran con él durante tres meses.
Yankelevich también aseguró que sus nietos habían registrado episodios de violencia mediante videos y audios que fueron presentados ante la Justicia. “El padre les pegaba sistemáticamente y ellos lo grabaron y lo presentaron en Tribunales. Soñaban con hacer la denuncia para ser libres”, sostuvo.

Además, recordó que una profesional le explicó que un movimiento repetitivo de los ojos de Franco, que él interpretaba como un tic, podía estar relacionado con golpes en la cabeza: “Franco no tiene un tic. Eso que está haciendo Franco de poner los ojos en blanco es porque le pegan en la cabeza”, fue la explicación que, según su relato, recibió.
MV/AF