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Por el mundo

Los que hicieron el camino inverso

Los actores que eligieron desarrollar sus carreras en Argentina y que el país adoptó como propios.

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Es cierto. Uruguay está tan cerca que son más las cosas que nos hermanan que las que nos diferencian. Por eso, muchas veces hasta olvidamos que los uruguayos son extranjeros.

A lo largo de la historia son varios los actores de aquel país a los que Argentina recibió y trató como propios: desde los extraordinarios humoristas de Hiperhumor (Ricardo Espalter, Enrique Almada, Eduardo D'Angelo, Julio Frade, Berugo Carámbula y Andrés Redondo), las comediantes Gabriela Acher y Henny Trayles, el copocómico Carlos Perciavalle a la heroína de telenovelas Natalia Oreiro y a las geniales Gabriela Toscano y China Zorrilla.

Como si se tratara de un intercambio, pero no de estudios sino de galanes, de México llegó para participar de Chiquititas Felipe Colombo. El galancito creció y pasó después por Rebelde Way, una versión teatral de El Graduado, Doble Vida y Son de Fierro.

También se quedó en el país Claribel Medina. La actriz era una estrella en su Puerto Rico natal, pero no dudó en dejarlo todo y probar suerte en nuestros escenarios cuando su entonces marido Pablo Alarcón le propuso venir a Argentina. Si bien la caribeña sigue manteniendo su tonada, a esta altura a nadie le resulta extraño escucharla hablar: para la gran mayoría del público Claribel es una argentina más.

Algo parecido le ocurrió a Catherine Fullop. Llegó al país para grabar una telenovela junto a su entonces pareja Fernando Carrillo y se cruzó con Osvaldo Sabatini. Después del flechazo sobrevino el matrimonio y el armado de una familia casi modelo.

Arnaldo André no llegó persiguiendo ningún amor, pero lo que encontró en Argentina también fue el éxito. Participó durante la década del 70 de los teleteatros más vistos y recordados: Rolando Rivas, taxista, Pobre Diabla y la consagratoria Piel Naranja.