En Wilshire Boulevard, hay dos argentinos que no tienen respiro. Uno, Guillermo Francella, recién llegado de Buenos Aires, previa escala en Lima, apenas pudo darse un baño en el hotel Standard para llegar a la Academia Cinematográfica de Artes y Ciencias y participar del Simposio que lo convoca. Otro, Juan José Campanella, con varios días en Los Angeles por su labor en Doctor House, va descontando los minutos que le faltan para la gran ceremonia y regresar a la Argentina. Por fin, el abrazo de ambos parece traducir sin palabras lo evidente. “El día llegó.” Así, mientras los especialistas se debaten entre El secreto de sus ojos y las otras películas aspirantes a mejor película extranjera, el director asume que ser favorito lo pone nervioso. Es lógico, El hijo de la novia también lo había sido y perdió.
Aplausos. Por lo pronto, Francella, para quien ya resulta innegable que el rol de Pablo Sandoval le cambió la vida –su coprotagonismo en Los reyes de la comedia con Alfredo Alcón da cuenta de ello–, revela el significado de este presente. “¿Estar en la alfombra roja?... Soñaba con pisarla al menos una vez en la vida”, declara frente a la prensa del mundo. El vértigo de la agenda se mezcla pero el actor no se confunde. “Tenemos una enorme expectativa e ilusión”, había dicho a PERFIL días antes de su partida y, después de compartir su experiencia con competidores y colegas, lo ratifica. “Todos tienen chances, pero durante la exhibición los aplausos para El secreto... fueron más fuertes”, confió a la salida de la Academia. Acaso la adrenalina se sume a la percepción de su entorno. “La gente lo vive en la calle de una manera particular, casi como si se tratara de un mundial, me alientan, me tocan bocina, lo palpitan con gran interés. Es que sienten la película como propia, y eso es algo que me enorgullece.”
Juan José Campanella, por su parte, cuenta los minutos. Admite la ansiedad, sobre todo porque, según sus propias palabras, “una nominación al Oscar –y ni hablar si se sale ganador– no se compara con ningún premio ni con la suma de todos los festivales. El Oscar es un imán de audiencia incomparable con cualquier festival, ni siquiera con Cannes, que sería lo segundo más importante”. Al Kodak Theatre Campanella asistirá con su mujer, Cecilia Monti, Gerardo Herrero, Vanesa Ragone, Guillermo Francella y María Inés. Apenas llegó a los Angeles, la esposa del comediante decidió recorrer la alfombra roja para ponerse a tono con la previa del evento.
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