Los polinucleótidos (PDRN) (generalmente son fragmentos de ADN de origen marino), actuando directamente como andamiaje e hidratante profundo. Los exosomas funcionan como “mensajeros intercelulares” que transmiten instrucciones moleculares para reparar el tejido. Ellos, representan la vanguardia de la biotecnología aplicada a la estética regenerativa.
A diferencia de la Medicina estética invasiva (que suele requerir infiltraciones o técnicas médicas exclusivas), la cosmiatría trabaja de manera no invasiva o mínimamente invasiva. En este ámbito, los polinucleótidos y exosomas se formulan en sérums, ampollas tópicas, geles y velos diseñados para aplicarse en gabinete. Para potenciar su penetración más allá de la barrera cutánea, el profesional los combina frecuentemente con técnica de Microneedling: creando microcanales que facilitan la absorción profunda de los activos. Además se pueden aplicar posteriormente a la aparatología de apoyo estético sin agujas. Post- Peelings químicos, Dermaplaning y limpiezas profundas avanzadas, ayudando a calmar y acelerar la regeneración. En la práctica cosmiátrica, estos activos se estructuran para diferentes tipos de abordajes según las necesidades del paciente como: tratamiento Antiage y prevención de Envejecimiento, con objetivo de generar estimulación del fibroblasto para la síntesis de colágeno tipo I y elastina. Además de la aplicación en Pieles con pérdida de firmeza incipiente, líneas de expresión finas y pérdida de elasticidad en rostro, cuello y escote. Abordaje de Hidratación profunda y Revitalización (Glow y textura). Entre otro de los objetivos para la piel, es ayudar a retener agua en la matriz extracelular y mejorar la oxigenación tisular. Otras de las indicaciones suele ser en Pieles deshidratadas, desvitalizadas, estresadas o expuestas a altos niveles de contaminación urbana y radiación solar, además para la recuperación de la caída capilar (a diferencia de los fármacos convencionales, los exosomas, no presentan efectos secundarios). Por su particular acción de reparación, son aptos para abordar Pieles sensibles y con tendencia a rojeces, ya que pueden modular la inflamación crónica de bajo grado y acelerar la restauración de la barrera cutánea. También tienen indicación en procesos post-acné, Cicatrices secuelares y Poros dilatados, ya que permiten reestructurar la arquitectura de la dermis dañada y unificar la textura cutánea.
Ambos generan el sinergismo perfecto en gabinete y el resultado es un rostro visiblemente más firme, luminoso, con poros refinados y un tono uniforme.
La Cosmiatria actual ya no busca disimular el paso de los años, sino reprogramar la piel para que recupere su capacidad de autorreparacion. Estos aliados marcan el presente de una estética inteligente, segura y respetuosa de la biología cutánea.