A un año de la muerte del Papa Francisco, su legado sigue apareciendo en lugares inesperados. No solo en misas, homenajes o actos institucionales, sino también en el rap, el freestyle y la música urbana.
Todo empezó en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2023, donde se cruzaron tres artistas que venían de mundos distintos pero compartían una misma convicción: usar la música como herramienta de fe. Por un lado, Francisco “Pancho” Flores, referente de la música católica y compositor de Filocalia. Por el otro, Andrés Castellano y Braian Retamoso, dos raperos misioneros que encontraron en el freestyle una forma de evangelizar.
Fue allí, entre los encuentros de la JMJ, donde nació el vínculo entre los tres y comenzaron a imaginar proyectos juntos, mezclando la raíz católica de Pancho con la fuerza del rap y la música urbana de los chicos.
Los encuentros de Pancho Flores con el Papa Francisco
Pancho ya venía de una historia larga con Francisco. Antes incluso de que fuera Papa, ya había coincidido con Jorge Bergoglio. Luego, en 2013, con Filocalia, participó de la JMJ de Río de Janeiro, en la que musicalizó el histórico encuentro con jóvenes argentinos en el que nació el famoso “hagan lío”.
Desde ese momento supo que alguna vez iba a escribirle una canción puramente dedicada a él. La primera fue justamente sobre ese discurso. Ahora, años después, encontró en otra frase de Francisco una nueva inspiración: el “Todos, todos, todos” que pronunció en Lisboa 2023. “Me pareció el broche de oro de todo su pontificado. Esa idea de una Iglesia de puertas abiertas, que no discrimina y abraza a todos, resumía perfectamente su mensaje”, explicó.
De ahí nació la nueva canción homenaje que hoy construye junto a Andrés y Braian, una fusión entre música católica y rap que busca llevar el mensaje de Francisco a nuevos lenguajes.
El encuentro en Roma que cambió todo para Andrés y Braian

Después de la JMJ de 2023, ya en Roma, Andrés y Braian, por su parte, vivieron otro momento que terminaría de sellar esa historia: una audiencia privada con el Papa Francisco en el Vaticano.
Improvisaron frente a él, hicieron freestyle y beatbox, y transformaron ese encuentro en un verdadero punto de quiebre. “Fue algo totalmente inesperado. No sabíamos que lo íbamos a ver. Él nos sorprendió y desde el primer momento nos hizo sentir como amigos”, recordó Castellano.
La escena todavía les parece irreal. Apenas entraron, Francisco los recibió con una frase que rompió cualquier protocolo: “¿Qué hacen acá, manga de atorrantes?” Lejos de la solemnidad, hubo charla, risas, helado y hasta un video de bendición para la hermanita recién nacida de Braian.
“Que él nos escuchara rapear, nos aplaudiera, nos felicitara y nos diera su bendición fue una señal enorme. No solo para nosotros, sino para todos los que evangelizan a través de la música urbana”, explicó Andrés.
Braian también lo sintió así. Ya había tenido un primer acercamiento en 2018, cuando pudo tocarle la guitarra en Roma, pero esta vez fue distinto. “Nos hizo sentir como hijos, como si habláramos con un tío copado. Nos escuchó durante casi dos horas, nos hizo chistes, nos dio palabras para improvisar y hasta nos pidió que siguiéramos haciendo lo que amamos”, recordó.
Una enorme multitud de fieles y seguidores vibró en Plaza de Mayo con el histórico set del Cura DJ
Francisco les dejó una frase que todavía hoy funciona como guía: usar sus dones para transmitir alegría, especialmente a los jóvenes.
Rap, fe y una nueva forma de evangelizar
Para ellos, el rap no es solo música. Es una herramienta. En un género muchas veces asociado a la bronca, la calle o la denuncia, ellos encontraron una forma de hablar de Dios sin perder autenticidad.
“Yo arranqué a hacer rap para evangelizar. A veces no hace falta nombrar directamente a Dios. También se puede hablar de amistad, perdón, gratitud, amor o superación. Eso también transmite valores del Evangelio”, explicó Andrés.
Braian lo resume de otra manera: “¿Por qué no usar este arte para dar un mensaje de esperanza? Francisco nos decía que fuéramos instrumentos y que usáramos nuestros dones para transmitir alegría”.

Pancho vio ahí algo que no quería dejar afuera. “En el rap hay una preeminencia de la palabra y del mensaje. No quería edulcorar demasiado lo que Francisco decía. Había partes que necesitaban ser dichas así, directas, con esa crudeza que tiene lo urbano”, sostuvo.
Por eso decidió no hacer la canción “Todos” solo. No fue una estrategia para llegar a los jóvenes. Fue una decisión artística. “Lo urbano tiene autenticidad. Hay gente diciendo cosas reales, no pensando en vender. Eso me parece profundamente valioso”, explicó.
El Papa que entendió a los jóvenes
Los tres coinciden en algo: Francisco entendía a los jóvenes porque nunca intentó parecer joven. Simplemente era auténtico. No actuaba como Papa. No imponía distancia. Escuchaba.
“A los jóvenes no los engañás. Se dan cuenta enseguida si estás careteando. Francisco era genuino, y eso generaba una conexión inmediata”, dijo Pancho.
La realidad es superior a la idea
Por eso, a un año de su muerte, su legado no quedó solo en la memoria religiosa. Sigue vivo en canciones, proyectos y artistas que encontraron en él una forma distinta de habitar la fe. No como una estructura rígida, sino como una invitación a crear, a decir algo, a hacer lío. Y también a entender que había lugar para ellos dentro de la Iglesia.
Hoy, entre beats, freestyle y nuevas canciones, esa misión sigue sonando. Pancho lo resume en una sola palabra, como si la canción ya estuviera terminada: “Gracias”.
LB/ff