La arremetida judicial y la encarcelación de opositores como el resonante caso del presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga, que fue detenido y luego liberado a las pocas horas, se volverán contra el gobierno bolivariano como un boomerang político en medio del fragor de la batalla electoral de los próximos meses, cuando una nueva denuncia contra el presidente Hugo Chávez llegue a los tribunales de la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya.
Según le adelantó a PERFIL uno de los abogados que trabaja en la presentación judicial, se trata de una ampliación de los casos interpuestos en 2004 contra la administración chavista y que el procurador argentino Luis Moreno Ocampo aún no evaluó como prueba suficiente para iniciar una investigación de oficio en el país sudamericano.
Ahora, se incluirán las nuevas detenciones controvertidas sobre las que el chavismo hizo foco en los últimos tiempos, y recurrirán a los conceptos vertidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) contra Caracas para reforzar sus argumentos.