El presidente de los Estados Unidos anunció este viernes 27 que se estudia una “toma amistosa y controlada de Cuba”. Donald Trump confirmó que su administración está en negociaciones con las autoridades de la dictadura cubana y sugirió que les “pidieron ayuda”.
“Quizá tengamos una toma amistosa de Cuba. Ahora mismo es, por decirlo suavemente, una nación fallida. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen comida”, declaró Trump antes de abandonar la Casa Blanca.

“El Gobierno cubano está hablando con nosotros. Están en grandes problemas. Podríamos muy bien terminar teniendo una toma amistosa de Cuba. Después de muchos años, hemos tenido que lidiar con Cuba, vengo escuchando hablar de Cuba desde que era pequeño. Están en grandes problemas”, dijo a los periodistas.
En un contexto de tensiones crecientes entre la isla y Estados Unidos, principalmente por los bloqueos de entrada de petróleo que Trump ordenó y el reciente ataque cubano hacia una lancha proveniente de Florida, trascendio que el pasado jueves 26 el equipo del secretario de Estado, Marco Rubio, se reunió con el nieto de Raul Castro, ex dictador cubano, para hablar sobre un posible alivio de sanciones a la isla.
La charla se dio durante la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom), en la que un núcleo de discusión fue “el potencial de lentamente aliviar las sanciones de EEUU a cambio de que los líderes cubanos implementen cambios en la isla” en un “periodo de mes a mes”.
Aunque Trump ya no puede imponer aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, por el fallo de la Corte, avisó en términos generales que tiene a su disposición otras sanciones alternativas “ya probadas por el tiempo y aprobadas”.
La escalada de la enemistad entre países tuvo su auge luego de la captura de Nicolás Maduro, el 3 de enero de este año, que supuso para Cuba el corte de suministro de crudo venezolano.
El encuentro en la Cumbre de la Comunidad del Caribe
La cumbre de la Caribbean Community (CARICOM) está ocurriendo esta semana (24 – 27 febrero 2026) en Basseterre, capital de San Cristóbal y Nieves, con la 50ª Reunión Ordinaria de Jefes de Gobierno. Fue inaugurada frente a líderes del Caribe reunidos para debatir temas de seguridad, estabilidad regional y cooperación económica.

En reuniones en el marco de la cumbre Marco Rubio, en representación de Estados Unidos, ha enfatizado colaboración contra el crimen transnacional y la inmigración, mientras que los líderes caribeños expresan preocupaciones sobre sanciones y políticas energéticas que afectan a la región.
Estados Unidos presentó la idea de un “marco de trabajo cooperativo” moderno junto a CARICOM para trabajar juntos en temáticas relacionadas con programas de migración estructurados, seguridad y lucha contra el crimen organizado, comercio, inversiones y desarrollo, recuperación de desastres y asistencia técnica, promoción de desarrollo humano en la región, entre otras. Varios líderes caribeños recibieron positivamente el énfasis de EE.UU. en cooperación regional, destacando que una región económica más fuerte también favorece la seguridad compartida.
Específicamente con Cuba, la charla fue más profunda. Los representantes cubanos conversaron con Rubio sobre la crisis humanitaria en su país y la importancia de mitigar su efecto en toda la región, a lo que tanto el norteamericano como el resto de los países caribeños se mostraron a disposición para buscar soluciones y reducir impactos negativos en la zona.

Mientras Rubio enfatizó en la cooperación y el diálogo, varios líderes caribeños han pedido desescalada y diálogo transparente entre Estados Unidos y Cuba. Funcionarios estadounidenses vinculados a Rubio mantuvieron conversaciones discretas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, explorando posibles reformas económicas y políticas en Cuba y un alivio gradual de sanciones condicionadas a cambios verificables en la isla.
Además, el contexto está marcado por tensiones. Las medidas de Washington sobre petróleo y sanciones, el incidente marítimo reciente, son las principales cuestiones que alteran una relación que, por ideología, nunca fue buena.
Durante el CARICOM hubo un espacio de charla respecto del ataque del guardacostas cubano a la lancha proveniente de Florida, que dejó 4 muertos. Los representantes estadounidenses dijeron que se investigará la situación y se “responderá en consecuencia” cuando la información esté completa.
RG