El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este que su administración mantiene conversaciones directas con el gobierno de Cuba en medio de la crisis energética que afecta a la isla, calificando la situación interna como la de una “nación fallida”. Pero desestimó un ataque militar.
“Cuba es ahora mismo una nación fallida”, declaró el mandatario ante periodistas a bordo del Air Force One, al describir el cuadro interno que atraviesa el país caribeño, luego de que él mismo firmara un decreto (Orden Ejecutiva 14380) que dispone un bloqueo energético absoluto sobre Cuba, mediante la imposición de aranceles a aquellos países que vendan crudo a La Habana.
Para justificar su política de presión, Trump alega que Cuba, ubicada a solo 150 km de Estados Unidos, representa una "amenaza excepcional" para su país, principalmente por sus estrechas relaciones con Rusia, China e Irán, aliados de La Habana.
La respuesta de Trump sobre una posoble intervención militar a Cuba
Consultado sobre si Estados Unidos planea una acción militar para derrocar al gobierno cubano, en una alusión a una operación similar a la llevada a cabo en Venezuela tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero, Trump aseguró que no cree "que eso sea necesario", aunque evitó detallar planes futuros al respecto.
Mientras, el presidente norteamericano aseguró que el secretario de Estado, Marco Rubio, encabeza las gestiones diplomáticas en curso. “Estamos hablando con Cuba en este momento, y Marco Rubio está hablando con Cuba en este momento, y deberían llegar a un acuerdo sin duda alguna porque es realmente una amenaza humanitaria”, dijo Trump, al referirse a la falta de suministros energéticos.
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Para Trump, la escasez de combustible es de tal magnitud que compromete la operatividad básica de infraestructuras estratégicas. “Ni siquiera tienen combustible para que los aviones puedan despegar”, sostuvo.
Según el gobierno de Cuba "no hay un diálogo formal"
Sin embargo, el gobierno de Cuba asegura que "no existe un diálogo" formal entre ambos países, y que solo mantiene con Washington un "intercambio de mensajes". De hecho, desde La Habana, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, expresó los primeros días de febrero la disposición de su país a dialogar con Estados Unidos "sin presiones" ni "injerencia". "Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos, a un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar", pero "sin presiones" ni "injerencia", dijo Díaz-Canel .
Díaz-Canel reconoció que las presiones ejercidas por Estados Unidos derivaron en un "un desabastecimiento agudo de combustible" en la isla. "No soy idealista, yo sé que vamos a vivir tiempos difíciles", anticipó el presidente cubano.
"No podemos explicar abiertamente todo lo que estamos haciendo", pero "Cuba no está sola", aseguró, en referencia a gobiernos, empresas e instituciones extranjeras que manifestaron su interés de apoyar a Cuba en medio de la crisis de combustible. Entre ellos, México, que recientemente envió ayuda humanitaria al país caribeño.
LT