martes 06 de diciembre de 2022
INTERNACIONAL Disputas geopolíticas

Duro mensaje del G7 en medio de la tensión con Rusia y China

Reunidos en Liverpool, los cancilleres del grupo advirtieron la necesidad de mantener la unidad frente a “agresores”, y expresó preocupación por la situación en torno a Ucrania.

12-12-2021 03:25

Estados Unidos y Reino Unido advirtieron ayer a Rusia de las “graves consecuencias” sobre una eventual incursión de sus tropas en Ucrania, en el comienzo de la reunión de los ministros de Exteriores del G7 en Liverpool, Inglaterra.

Los jefes de la diplomacia británica, Liz Truss, y estadounidense, Antony Blinken, se reunieron antes del inicio de la cumbre que se celebra este fin de semana, en un encuentro donde concluyeron que “cualquier incursión por parte de Rusia sería un error estratégico para el que habría graves consecuencias”, según ha hecho saber el Ministerio británico de Exteriores en un comunicado.

Ambos destacaron además la necesidad de “defender y promover la libertad y la democracia”, así como la importancia de que el G7 muestre un frente unido en ese sentido.

La tensión entre Kiev y Moscú ha aumentado en los últimos días ante el aumento de la presencia militar rusa en la frontera, una cuestión que ha provocado críticas a nivel internacional.

Cumbre. La cumbre de este fin de semana de los cancileres del G7 busca mostrar unidad frente a los “agresores” mundiales y hablar sobre las maniobras de Rusia en la frontera ucraniana, que preocupan a la comunidad internacional. 

“Tenemos que unirnos con fuerza para hacer frente a los agresores que intentan limitar las fronteras de la libertad y la democracia”, dijo Truss, cuyo país preside este año el grupo de siete grandes economías, en el inicio de este encuentro de dos días.

“Para ello, tenemos que hacerlo con una única voz”, añadió, instando a reflexionar para “reducir la dependencia estratégica” y reforzar la “arquitectura de la seguridad” de las grandes potencias del bando democrático frente a los “regímenes autoritarios”.

Aunque no nombró a estos adversarios, estas afirmaciones de Truss se enmarcan en las intenciones de Estados Unidos de conducir el G7 hacia una estrategia occidental para frenar las ambiciones de China a nivel mundial. Y también con otro rival en el punto de mira: Rusia. 

Durante semanas, la OTAN, Estados Unidos y los líderes europeos han acusado a Rusia de querer invadir Ucrania, algo que el Kremlin niega. 

Moscú, por su parte, defiende la necesidad de que Washington garantice que la alianza militar no se hace con nuevos miembros ni despliega sistemas armamentísticos a las zonas cercanas a sus fronteras y calificó de de “irresponsable” a la OTAN por insistir en su expansión en torno a la frontera ucraniana y desplegar “armas amenazadoras” cerca del territorio ruso.

De hecho, Rusia denunció un gran aumento de la presencia militar de la OTAN en la región del mar Negro, que incluye buques de guerra con misiles a bordo, aviones estratégicos de Estados Unidos y ejercicios a gran escala, algunos de ellos no programados.

Misión a Kiev y Moscú. El gobierno estadounidense anunció ayer que enviará a su secretaria de Estado adjunta encargada de Europa, Karen Donfried, a Ucrania y a Rusia desde mañana hasta el miércoles l lunes al miércoles. El objetivo de la visita, detalló, es buscar “progresos diplomáticos para poner fin al conflicto en el Dombás”, en el este de Ucrania, “aplicando los acuerdos de Minsk”.

Estos acuerdos, concluidos en 2015 para poner fin al conflicto que estalló un año antes entre Kiev y los separatistas prorrusos en el este del país, nunca se respetaron. 

El tema ucraniano ya fue abordado en las primeras reuniones bilaterales al margen del principal encuentro. Liz Truss habló con la nueva titular de Exteriores alemana, Annalena Baerbock, de la necesidad de hacer un “frente unido contra la agresión rusa”.

Y Baerbock y el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, acordaron que “era necesaria una respuesta firme en caso de escalada de Moscú”, según indicó Washington.

El martes, el presidente estadounidense, Joe Biden, habló con su homólogo ruso, Vladimir Putin, y le advirtió que Rusia se arriesgaba a “fuertes sanciones, incluidas las económicas” si intensificaba su acción militar en Ucrania. 

A pesar de que las tensiones siguen siendo altas, ambos líderes decidieron encargar a sus equipos reuniones de seguimiento para ver si es posible una desescalada diplomática. La visita de Karen Donfried será, por tanto, un primer paso en esta dirección.

Tecnología. Además de esta tensión militar, los jefes de las diplomacias de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido debatiiero sobre las crisis actuales en Birmania y Etiopía.  

En cuanto a las conversaciones con Irán respecto a su programa nuclear, se espera que los ministros del G7 pidan a Teherán que detenga la escalada y vuelva al acuerdo de Viena.  

Para Liz Truss, el “frente unido” ante los regímenes autoritarios necesita también profundizar en las relaciones económicas entre los países democráticos. “Debemos ganar la batalla de las tecnologías, asegurándonos que nuestras normas tecnológicas están establecidas por aquellos que creen en la libertad y la democracia”, insistió, en otra alusión a Beijing.

Esta es la segunda reunión en persona de los ministros de Relaciones Exteriores del G7 este año, tras la celebrada en mayo en Londres. Debido a la situación sanitaria, con la propagación de la variante ómicron del coronavirus, se han tomado medidas estrictas en el museo de Liverpool donde se celebra la reunión. Se exige a los delegados que presenten una prueba de PCR negativa antes de llegar y que realicen controles diarios en el lugar. 

Durante el fin de semana, Truss participará en reuniones bilaterales con sus homólogos del G7 y la Unión Europea. Corea, Australia, Sudáfrica e India, países invitados por el Reino Unido, también participarán virtualmente debido a la pandemia. Hoy, la ministra británica celebrará sesiones plenarias sobre la seguridad sanitaria mundial y la región indopacífica. 

Los ministros de Relaciones Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) se unirán por primera vez a las conversaciones del G7, una señal de la creciente importancia de esta región, a la que Blinken viajará la próxima semana, en la estrategia estadounidense de confrontación con China.

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