El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, parece seguir el estilo de diplomacia de su jefe, Donald Trump. Durante una charla en Chile, supeditó el apoyo de su país a la defensa de la soberanía chilena en el Estrecho de Magallanes al mantenimiento de otros acuerdos de cooperación, principalmente comerciales. Ante la acalorada reacción de las autoridades chilenas, intentó modificar la interpretación de sus palabras, pero el daño ya estaba hecho.
“Si quieren los recursos que tenemos para combatir el crimen organizado y quieren un país que les ayude a proteger sus derechos sobre el Estrecho de Magallanes, entonces van a tener que trabajar en las cosas que también son importantes para nosotros”, fueron las palabras de Judd en el marco del Día del Comercio Global 2026, según informa el diario chileno La Tercera.
Tráfico por estrecho de Magallanes sube más de 70% ante restricciones en Canal de Panamá
Fue más allá: “Si quieren seguir teniendo esa cooperación, esa cooperación es la que les va a permitir combatir el crimen organizado. Entonces también van a tener que trabajar con nosotros en lo que es importante para nosotros y en lo que consideramos respecto a nuestro interés nacional también”.
Esto no cayó bien en la cancillería chilena. “Nosotros podemos defender nuestra soberanía por nosotros mismos", respondió el canciller Francisco Pérez Mackenna desde el Congreso: "No necesitamos el apoyo de nadie para defender nuestra soberanía. Así lo hemos venido haciendo por 200 años. El Estrecho de Magallanes fue, es y será siempre chileno”. Y aseguró que iba a "tener que evaluar" la posibilidad de emitir una nota de protesta por los dichos de Judd. .
También el Senado de Chile rechazó los dichos de Judd en un comunicado. “Respecto del Estrecho de Magallanes y de nuestros derechos soberanos sobre el territorio nacional, Chile no requiere condicionamientos ni autorizaciones externas para defender aquello que le pertenece y que está respaldado por nuestra historia, nuestro ordenamiento jurídico y el Derecho Internacional”, asegura el documento.
Judd intenta calmar los ánmios: habla de un "drama" que "está siendo tergiversado"
Ante esta reacción, el embajador salió a bajarle el tono a la polémica, a la que calificó de "drama". “Disfruto de una buena teleserie tal como cualquier persona, pero este drama está siendo tergiversado”, afirmó en una declaración. "Mis palabras fueron claramente sacadas de contexto y en ningún momento condicioné la soberanía de Chile". .
Para cerrar la discusión, Judd enfatizó: “Mi presentación de hoy ante la CSAV fue un respaldo firme y positivo a nuestra relación bilateral y a todo lo que Estados Unidos y Chile están haciendo —y pueden hacer— juntos para lograr que nuestros países y el hemisferio que compartimos sean más seguros, fuertes y prósperos”. Así, enlazó en la misma oración los asuntos de seguridad y los económicos y comerciales. .
El Estrecho de Magallanes, un área estratégica y sensible
El entredicho se produce apenas cinco semanas después de que el jefe de la Fuerza Aérea argentina, Gustavo Javier Valverde, dijera en una entrevista en un canal de streaming que el Estrecho de Magallanes es un "espacio de soberanía" donde la Argentina debe intentar "hacer presencia". Esto provocó una nota de protesta del gobierno chileno.
Las esquirlas de la visita de Milei a Chile
En paralelo, Estados Unidos está reforzando su influencia -e incluso, para algunos, injerencia- en América latina, tanto en términos políticos como comerciales. El presidente Javier Milei anunció la construcción de una base naval conjunta en Ushuaia, de cara al Atlántico Sur. A principios de agosto, una comunicación de oficiales de la embajada de Estados Unidos en la Argentina buscó impedir que una cooperativa neuquina concretara contratos con la empresa china Huawei, lo que provocó una queja de la embajada china.
Estados Unidos suele mezclar diplomacia y conflictos sobre soberanía con acuerdos y alianzas de otra índole. Sin ir más lejos, el presidente Donald Trump insinuó varias veces a lo largo de este año que podría cambiar el status de su país en relación al reclamo argentino de soberanía sobre las islas Malvinas como una suerte de herramienta de presión para lograr un mayor apoyo militar del Reino Unido en la guerra que mantiene contra Irán. En ese contexto, las declaraciones de Judd causaron más alarma que gracia.