INTERNACIONAL
Nueva era en EE.UU.

El plan de Donald Trump para hacer "América grande otra vez"

Cuáles son las medidas y las posturas más importantes del nuevo mandatario norteamericano para el próximo año.

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Donald Trump | AFP
Donald Trump convenció a los estadounidenses con su mensaje de "cambio real" y a partir del 20 de enero de 2017 empujará a paso veloz una transformadora agenda durante sus primeros 100 días de gobierno, donde promete "hacer América grande otra vez".

Trump, de 70 años, tiene dos ideas centrales para su gestión: reimpulsar la economía y fortalecer la seguridad nacional.

Planes económicos. Su intención es renegociar desde el primer día en el Despacho Oval el tratado de libre comercio de América del Norte (NAFTA, en inglés) y sacar a Estados Unidos de la Asociación Transpacífica (TPP).

Para mejorar la economía, Trump propone una nueva tasa que bajaría el impuesto federal sobre la renta: 0% para aquellos individuos que ganen menos de $25 mil dólares anuales (o $50 mil dólares por pareja), entre otras modificaciones.

También propone impulsar la vuelta a los Estados Unidos de las fábricas desde China, México y otros países, bajándoles los impuestos, de modo que aumente la tasa de empleos y la prosperidad estadounidense.

Planea levantar restricciones a la explotación de combustibles fósiles, relanzar el oleoducto Keystone XL detenido por el presidente Barack Obama y suspender el pago de miles de millones de dólares a los programas de la ONU contra el cambio climático.

A pesar de las tensiones con su partido, que controla la cámara baja y el Senado, Trump afirma que trabajará con los legisladores para aprobar leyes que crearán al menos 25 millones de empleos en una década, principalmente mediante la "mayor reducción de impuestos" desde los años 80 para la clase alta y las empresas.

Reforzar la seguridad nacional. El magnate comenzará también a "expulsar del país a los más de 11 millones de inmigrantes ilegales criminales y cancelar visas de países que no los acepten de nuevo", afirmó.

El presidente electo pretende además cumplir su promesa emblema de su campaña de construir un muro en la frontera con México, que según sus palabras, México pagará, así como imponer una pena mínima de dos años de prisión para cualquier inmigrante indocumentado que intente volver a entrar a Estados Unidos.

Además, suspenderá la inmigración procedente de "regiones propensas al terrorismo" y llevará a cabo una "examinación extrema" de quienes busquen entrar al país, mientras que investigará a todos los refugiados sirios que ya entraron al país (ya no podrán seguir ingresando) si es que tienen vínculos con el Estado Islámico.

"Nuestra campaña representa el tipo de cambio que solo llega una vez en la vida", dijo, señalando que las medidas serán parte de un "contrato revolucionario" con el elector estadounidense.

Desobamizar Estados Unidos. Otro de sus objetivos primordiales será acabar con todos los decretos, según él anticonstitucionales, firmados por Obama.

Para empezar, planea trabajar lo más rápido posible para eliminar la reforma de salud del presidente demócrata saliente conocida como "Obamacare".

Trump espera atraer mil millones de dólares en inversiones para infraestructuras en la próxima década a través de alianzas público-privadas y fuentes privadas, impulsadas por una baja impositiva.

El republicano, en su primer cargo electo de su vida, también prometió "drenar el pantano" de la corrupción en Washington, imponiendo límites a los periodos de los legisladores, congelando la contratación federal y prohibiendo por cinco años a congresistas y trabajadores de la Casa Blanca convertirse en "lobbistas".

Aborto. Referente al controvertido tema del aborto, Donald Trump ha manifestado que es pro-vida por lo que se opone a dicha práctica. Está a favor de la penalización del aborto, excepto en casos de violación, incesto o riesgo para la vida de la madre, sin embargo, apoya los servicios no abortivos otorgados por “Planned Parenthood”, organización que promueve y facilita servicios referentes a la planificación familiar y salud sexual de los individuos.

Segunda Enmienda. Trump apoya totalmente los derechos establecidos en la Segunda Enmienda, y se opone a las nuevas iniciativas de ley para el control de armas.

“Se deben reforzar las leyes que ya existen … reparar nuestro deficiente sistema de salud mental y defender el derecho a la posesión de armas de aquellos ciudadanos que si respetan las leyes, además de permitir al personal militar portar armas dentro de las bases militares y los centros de reclutamiento”, dijo el nuevo mandatario.