La Asamblea General de las Naciones Unidas abrió este martes en Nueva York enfocada en la crisis siria y con expectativa por un posible encuentro entre Barack Obama y el presidente iraní Hasan Rohani, así como en el discurso de Dilma Rousseff contra el espionaje de Estados Unidos.
La presidenta de Brasil inauguró la cita con un mensaje en el que se escucharon fuertes críticas por el caso de espionaje estadounidense, del cual fue una de las afectadas y que motivó la suspensión de una visita oficial a Washington. Rousseff calificó el espionaje de "quiebre del derecho internacional y afrenta".
En un encendido discurso en el plenario de líderes mundiales, Rousseff, que suspendió una visita de Estado a Washington prevista para el 23 de octubre por esta cuestión, pidió a la ONU "reglamentar como corresponde la conducta de los Estados en cuanto a la utilización de estas tecnologías".
"Semejante injerencia es un quebrantamiento del derecho internacional y una afrenta", dijo Rousseff al referirse a las recientes revelaciones de espionaje de Estados Unidos filtradas por el exconsultor de inteligencia Edward Snowden. Rousseff advirtió que el "ciberespacio no puede ser utilizado o manipulado como arma de guerra a través del espionaje, sabotaje".
Por su parte, el mandatario estadounidense Barack Obama -segundo en la lista de oradores- esquivó todo comentario sobre lo referido por su par de Brasil y se enfocó en la seguridad internacional y en los conflictos en curso. Obama dijo que Irán debe tomar medidas "transparentes" y "verificables" para poner fin a las sospechas sobre su programa nuclear.
El presidente de los EE.UU. dijo a la Asamblea general de la ONU que "la vía diplomática" debe ser probada para poner fin al diferendo nuclear y mejorar relaciones.
El mandatario iraní, Hasan Rohani, el jefe de Estado francés, Francois Hollande, el colombiano Juan Manuel Santos, el uruguayo José Mujica, junto con la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner son otros de los oradores previstos en la sesión de apertura. Se espera que Cristina hable alrededor de las 17 horas, dado que su posición en la lista de oradores es la número 31.
Siria es el tema que está en boca de todos en Nueva York, en momentos en que la comunidad internacional observa con impotencia el agravamiento del conflicto que ha dejado más de 110.000 muertos y dos millones de desplazados en 30 meses.
La cita anual de la ONU en Nueva York servirá además para pasar revista a los puntos calientes del planeta (Malí, Yemen, Libia, República Democrática del Congo), en un mundo convulsionado y bajo la amenaza del terrorismo, como lo mostró el sangriento ataque del fin de semana en Nairobi.