Lejos de sugerir la retirada de sus tropas, los Estados Unidos amenazan con modificar la estrategia militar si Bagdad no colabora acatando las medidas solicitadas por la administración Bush, según informó hoy el diario New York Times.
Durante las últimas semanas, el presidente George W. Bush sufrió una creciente presión para ponerse firme ante el gobierno del primer ministro iraquí Nuri al Maliki.
El Congreso de Washington designó una comisión bipartidaria para que estudie políticas alternativas a las actuales en ese país del Golfo Pérsico.
En el ínterin, al menos tres iraquíes murieron y otros 14 resultaron heridos en distintos ataques producidos hoy en la ciudad de Bagdad. Un militante se inmoló no sin antes hacer volar un coche bomba, en una de las calles que conduce a uno de los mayores mercados bagdadíes. La explosión causó la muerte a dos civiles e hirió a cinco.
Irak, un polvorín. Al mismo tiempo, una persona murió y tres más resultaron heridas debido a la explosión de un artefacto en otro concurrido mercado situado al sur de la capital iraquí. En el este de Bagdad, una explosión hirió a seis civiles y causó daños a las tiendas y vehículos aledaños. La policía encontró los cadáveres de cuatro civiles no identificados cerca del puerto de Basora. Todos los cadáveres presentaban señales de disparos.
También en Basora la policía arrestó a 16 iraquíes, acusados de piratería y robo en las aguas territoriales de Irak. Los cargos se centran en mercancías llegadas al puerto Abu Falus de Basora procedentes de Al Mahmara, en Irán.
Ante esta situación, el papa Benedicto XVI hizo hoy un dramático llamamiento a la paz en Irak. Todos los líderes políticos y religiosos iraquíes, así como la comunidad internacional, deben trabajar conjuntamente para detener la espiral de violencia en el país del Golfo Pérsico, dijo el Papa en la Plaza de San Pedro.
La "cruel violencia" en Irak afecta tanto a sunitas como a chiitas y cristianos, agregó Joseph Ratzinger sobre el terrorismo que azota al país con atentados diarios. Benedicto XVI conmemoró también el fin
del Ramadán, el mes sagrado de ayuno musulmán.
En la noche del viernes al sábado, en un intento por frenar los enfrentamientos entre chiitas y sunitas en Irak, clérigos de las dos corrientes del Islam firmaron la Declaración de La Meca, en la que rechazan la violencia sectaria y llaman a la paz entre los grupos religiosos.
(Fuente: DPA)