viernes 09 de diciembre de 2022
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Ex agente de la CIA habla sobre los negocios K

Frank Holder es especialista en fraudes y tiene una consultora en la Argentina. La crisis y la corrupción. Vealo en su rancho del oeste americano.

11-03-2009 14:40
Es extraño grabar una conversación telefónica con un ex agente de la CIA. Pero Frank Holder, el ex espía y actual director de FTI Consulting – la empresa especializada en la prevención e investigación de fraudes que asesora a grandes empresas y multinacionales en la Argentina- tuvo que dejar su oficina en Puerto Madero y viajar de urgencia a los Estados Unidos. La exótica situación comunicativa se diluye con el correr de los minutos. Holder habla casi como un porteño y conoce a la perfección el día a día de la relación entre la política y los negocios en la Argentina.
 
- ¿Cuál es la diferencia entre la corrupción empresarial y la corrupción en el espacio?

- Contrariamente a lo que se piensa, se parecen mucho porque el esquema se repite: hay un individuo con poder que recurre a un proveedor de servicios y los dos se ponen de acuerdo para cometer un fraude. Además, ambos fenómenos siempre estuvieron vinculados. Hace 15 años, en Europa era legal pagar una coima siempre que fuera en otro país, esas coimas hasta se deducían de impuestos corporativos. La diferencia fundamental está en que el fraude en el sector privado arruina la economía de la empresa, pero en el sector público se perjudica a toda la población, es un fraude mucho más perverso por su alcance real.

- ¿Cómo impacta la crisis económica mundial en la corrupción?

- Hay un doble efecto. Por un lado, la crisis es como un río que se seca y deja ver las piedras, el auto chocado y los restos humanos que hay en el fondo de su lecho. En épocas de crisis se detectan tantos casos de corrupción y por eso ahora conocemos casos como los de Madoff y Stanford. En cambio, en las buenas épocas hay tanto caudal en el río, tanto capital, que se hace difícil detectar fraudes. Pero por otro lado, es cierto que el fraude en sí aumenta en las crisis porque los corruptos están más tentados en robar cuando escasea el dinero. Además, en este escenario las empresas que recortan gastos suelen hacerlo en las áreas de prevención y eso las deja muy vulnerables.


La nota completa en la última edición de la Revista Noticias .

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