En Venezuela, es el hombre del momento. Oposición y oficialismo hablan de él. Unos acusándolo de lesionar las instituciones del país con su testimonio ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) esta semana en Aruba. Otros, enarbolando su fugaz detención el jueves como el último síntoma del avance del gobierno chavista sobre las voces críticas como la del canal que preside, Globovisión.
“Yo estoy muy tranquilo. Sé que nos enfrentamos a un gobierno que busca dividir al país en dos cuando el presidente Hugo Chávez debería ocuparse de ser el presidente de todos los venezolanos. Pero aquí seguimos, no tenemos miedo”, respondió Guillermo Zuloaga al atender el llamado de PERFIL desde el ojo del huracán bolivariano.
—La Fiscalía argumentó que lo detuvieron por “prófugo”. ¿Pensaba escapar del país?
—Yo no me escapo del país. No tengo interés en irme de Venezuela ni van a lograr que me vaya bajo ninguna amenaza. La denuncia por “vilipendio” (grave ofensa) al presidente la interpuso un diputado ante la Fiscalía General solicitando que se investiguen mis declaraciones. La Justicia debía abrir una investigación, pero ordenaron capturarme sin siquiera citarme antes.