Los senadores del Partido Demócrata, Edward Kennedy y Patrick Leahy, le solicitaron al fiscal General Alberto González, que investigue un informe del Departamento de Justicia acerca del envío de cartas a inmigrantes latinos a nombre de un candidato al Congreso del Partido Republicano.
Las misivas, dirigidas a ciudadanos oriundos de países latinoamericanos que viven en el suroeste del Estado de California contenían amenazas implícitas que instaban a no votar a los residente de dicha zona.
Ante las veladas intimidaciones, los legisladores demócratas mostraron una “profunda preocupación” por las “técnicas se supresión” a votantes de procedencia latina en el condado de Orange.
Tanto Kennedy como Leahy exigieron que ante las inminentes elecciones legislativas del 7 de noviembre, “el Departamento de Justicia debe llevar a cabo una minuciosa, completa y rápida investigación de este asunto”.
Versiones de prensa recolectadas por la agencia AFP denunciaron días atrás el envío de cartas en castellano a electores latinoamericanos, en la que figuran intimidaciones tácitas.
“Se le avisa que si su residencia en este país es ilegal o si es emigrado, votar en una elección federal es un delito que podría significar el encarcelamiento. Asimimo podría ser deportado por votar sin tener derecho a ello”, señala la epístola, según el escrito que hicieron circular representantes hispanos en el Capitolio.
El diario Los Angeles Tímes señaló en su edición del jueves, que el candidato republicano, Tan Nguyen, “reconoció” que un empleado que trabaja en su campaña proselitista estuvo involucrado en el envío de cartas.
“Fueron enviadas sin mi autorización o aprobación”, dijo el postulante, de acuerdo a lo que manifestó el periódico.
Por su parte, fuentes del entorno de la legisladora demócrata, Loretta Sánchez, declararon que no están en condiciones de precisar cuántas cartas fueron enviadas a votantes latinos en Orange.
Se calcula que en la actualidad residen en los Estados Unidos más de 40 millones de latinos, convirtiéndose así en la primera minoría del país, que cuenta con 300 millones de habitantes.