INTERNACIONAL

La futura Primera Dama de China es más famosa que su marido

Desde marzo de 2013 será quien acompañe al nuevo líder de China y del partido Comunista, Xi Jinping. Fotos. Galería de fotos

Peng Liyuan es la esposa de Xi Jinping, futuro líder de China.
| AFP

Ella es cantante soprano y será, desde marzo del 2013, la primera dama de China, un país donde las esposas de sus líderes nunca disfrutaron de tanto protagonismo. Peng Liyuan es la esposa del "principito" Xi Jinping, que será confirmado este jueves como jefe del Partido Comunista Chino y futuro presidente del país asiático.

Apodándola la "Cenicienta de Shandong" (la provincia donde nació el 20 de noviembre de 1962), los chinos conocen más a esta cantante -que fue la gran estrella de la gala del Año Nuevo en la televisión oficial comunista- que a su marido.

Prueba de ello es la reacción de un embajador europeo ante la pregunta ¿quién es Xi Jinping?: "No tenemos ni idea. Es un gran desconocido". Para los ciudadanos, la situación es casi la misma, pero ante la misma pregunta suelen responder con humor: "El marido de Peng Liyuan". Algunos ya creen, sin embargo, que al estar próxima a convertirse en "primera dama", no es adecuado criticarla mucho en público.

Nacida en Shandong (Este de China), Peng ingresó en el ejército a la edad de 18 años y allí, gracias a su talento vocal, empezó a participar en espectáculos "para subir la moral de las tropas", según se lee en su biografía oficial.

A lo largo de su carrera, Peng actuó en 50 países y recibió numerosos premios, y hace 25 años se casó con Xi Jinping, con quien tuvo una hija, que actualmente estudia en la Universidad de Harvard. Comprometida con actividades humanitarias, Peng es desde 2011 embajadora de la Organización Mundial de la Salud (OMS) contra el sida y la tuberculosis.

"Separados por las obligaciones de Xi Jinping, la pareja rara vez se deja ver junta en público, aunque a ella le gusta pasearse de vez en cuando por los mercados de frutas y verduras", informa el diario El País de España. En Occidente, Xi y Peng formarían una pareja estrella, pero en China se intenta dar una imagen más modesta, casi detenida en tiempos pasados.

"Cuando vuelve a casa nunca pienso que llega un gran líder. Para mí es sólo mi marido", dijo una vez la cantante al diario "Zhanjiang Wanbao". "Y cuando yo llego a casa no me ve como a una estrella famosa. Para él sólo soy su esposa", añadió. En otra ocasión, elogió la personalidad "frugal, trabajadora y con los pies en la tierra" de su esposo, y aseguró que su cargo en el PC nunca alteró su vida matrimonial.

Los analistas estiman que Peng sumará glamour y calidez a un régimen donde estas virtudes brillan por su ausencia. "Va a tener (como primera dama) una función eminente, lo que puede afectar su carrera de artista, un poco como Carla Bruni", afirma Michel Bonnin, director del centro franco-chino. Pero Peng puede ayudar a Xi Jinping "a tener una imagen menos apagada que la que tienen habitualmente los políticos chinos", agrega.

"Desde la época de Mao, las esposas de los altos dirigentes chinos no se muestran en público", afirma Zhang Yaojie, investigador en la Academia Nacional de Artes. Los medios chinos recuerdan que, desde la cruel Jiang Qing, última mujer de Mao Tse Tung -apodada "la emperatriz roja" y odiada por el pueblo por sus abusos- las esposas de los dirigentes siempre permanecieron en las sombras.

(*) Especial para Perfil.com.

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