Atrás quedaron la falda larga hasta los tobillos y las blusas sin gracia: ahora las mujeres evangélicas de Brasil pueden comprar recatada ropa a la moda gracias a un nuevo mercado que crece a la par del explosivo aumento de este credo en el país con más católicos del mundo.
"Ni escotes muy pronunciados ni minifaldas", advirtió a la AFP Joyce Flores, la joven estilista de Joyaly, una de las marcas pioneras de la llamada "moda evangélica", creada por su madre hace una década.
"Antes había esa idea de las faldas larguísimas, oscuras y feas. Ahora tienen cosas bonitas para comprar, de colores, pero que cumplen los preceptos de nuestra religión, porque si usted va a la iglesia a adorar a Dios, no puede ir con un super escote que va a distraer al pastor", explicó.