Actualmente en el Santiago Wanderers de Chile, el delantero argentino Rubén Darío Gigena, quien jugara para Newell's Old Boys en Primera entre 2000 y 2002, vivió una verdadera pesadilla en el edificio que, al momento de desatarse el sismo en el país hermano, ocupaba en la localidad de Valparaíso. Y la contó en una entrevista que le realizó el diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca, ciudad de la que es oriundo y donde inició en el club Libertad una trayectoria futbolística que comprende también pasos por Bolivia, Paraguay, México y Arabia Saudita.
"Esto fue lo peor que me pasó en mi vida. Fue tremendo y nunca viví nada igual, pese a que ya llevo varios años en Chile. Aún nos dura el miedo y el susto. Seguramente esta noche (por la que pasó) vamos a dormir en el auto", fueron las primeras declaraciones que realizó el goleador ante la consulta del medio, al que enseguida comenzó a contarle el modo heroico en que decidió actuar al notar los primeros efectos del terremoto.
"Eran como las 3.40 de la madrugada cuando el sismo me despertó. Lo primero que hice fue ir a la habitación de mis hijos y me llevé al mayor (Tomás, de 7 años) hacia la ventana y como la mampostería no paraba de caer del techo decidí tirarme desde el cuarto piso a un hall que había unos dos o tres metros más abajo. Me lastimé las dos rodillas, pero al menos pude amortiguarle el golpe a mi nene, quien igualmente tiene un fuerte dolor en la cintura. Y está con mucho miedo, claro está", expresó el punta.
"A mi mujer (Mónica) le dije que hiciera lo mismo con Thiago, el más chiquito, de 4 años. Pero empezó a marearse y, gracias a Dios, se apaciguó el temblor. Entonces dejé a Tomás con el conserje del edificio y saqué el resto de mi familia", finalizó relatando el ex hombre-gol de los rojinegros de Rosario, quien sin duda no olvidará más esta experiencia.