INTERNACIONAL
EL PRESIDENTE DIJO QUE INTENTAR QUE EL CONGRESO TRATE EL TEMA

Los presos de Bolivia están en huelga y la situación se complica cada vez más

Son más de siete mil reclusos en distintos puntos del país. Entre los reclamos figuran una ley antidrogas y la flexibilización de las penas. Sin embargo, la situación empeoró hoy tras una serie de medidas que buscan presionar al gobierno de Evo Morales.

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AFP | Un preso del penal de San Pedro se enterr para reclamar por sus derechos.
Los presos de las cárceles bolivianas están en huelga desde el lunes y entre los reclamos que dieron a conocer se encuentran la reforma de una ley antidrogas, la flexibilización de las penas y la rebaja de las fianzas. Pero la situación se complicó este miércoles con una serie de medidas de presión para que el gobierno de Evo Morales y el Congreso reconozcan sus pedidos.

Gran parte de los 1.600 reclusos del conflictivo penal de San Pedro, en pleno centro de La Paz, se enterraron hasta la cabeza, se cosieron los labios o se crucificaron, además de mantener un ayuno “sin ingestión de líquidos”, según la descripción del vocero de los internos, Oscar Romero.

Los familiares de los condenados, incluidos chicos y ancianos, cerraron las calles cercanas al penal y durmieron a la intemperie, al menos hasta que el Gobierno atienda el petitorio presentado por sus allegados.

Además de la flexibilización de las penas establecidas en la ley antinarcóticos, el perdón extraordinario para personas detenidas antes de 2001, así como la reforma de la ley de Ejecución Penal –es decir la salida del penal en horas laborables– los presos exigen que no se discrimen por gravedad los crímenes por los que purgan y la agilización de los procesos judiciales.

Por su parte, la Dirección de Régimen Penitenciario afirmó que el gobierno de Evo Morales se comprometió a que el Parlamento trate el tema, aunque puso como condición que los beneficios no incluyan a asesinos, violadores, reincidentes y sentenciados por delitos de narcotráfico con penas de más de quince años. De todos modos, los puntos de la demanda están en el Congreso, que aún no trató el tema.

El director de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos, afirmó ayer que los reclusos reclaman que las penas por narcotráfico se disminuyan según la cantidad de droga decomisada, y que se reemplace con años de trabajo y estudio parte de sus condenas.

En cuanto al tema de agilización de justicia, Llanos señaló que el 70 por ciento de la población carcelaria no tiene sentencia. “Es de los peores niveles que se dan en el mundo”, indicó el funcionario. En tanto que, la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, informó que la “cámara de Diputados ha agendado como primer punto” las demandas de los reos.

El defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, destacó que el Congreso Nacional y la Corte Suprema de Justicia se comprometieron a acelerar la búsqueda de solución al conflicto de los reclusos y a sus peticiones. De hecho, una comisión parlamentaria discutía el tema este miércoles con los presos.

El funcionario sugirió que la protesta podría devenir en un motín, aunque confirmó que la medida no alcanzó aún al penal de máxima seguridad de Chonchocoro, a doce kilómetros de La Paz, donde permanecen recluidos los reos de mayor peligrosidad de Bolivia.

En cambio, la huelga –que según Romero involucra a unos 7 mil presos en todo el país– se radicalizó en las cárceles de El Abra y San Sebastián –en la cuidad central de Cochabamba– y también se ha extendido a la penitenciaría de la ciudad de Sucre, al sudeste de Bolivia.