INTERNACIONAL
Conflicto en Medio Oriente

Los temores de la CIA: el informe secreto que preveía el ascenso de la Guardia Revolucionaria si EEUU mataba a Jamenei

Un reporte de inteligencia evaluado antes de los ataques a Irán revela que la sucesión del Líder Supremo derivaría en un control total de las facciones más duras del ala militar.

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CIA | LA Times

El servicio de inteligencia estadounidense (CIA) realizó una evaluación estratégica antes de los recientes intercambios militares entre Israel e Irán. Según el documento, la desaparición física del Ayatolá Alí Jameneí no resultaría en una apertura democrática o un alivio de las tensiones, sino en una consolidación inmediata del poder por parte de los miembros más radicales del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC).

La CIA analizó los escenarios de sucesión en Teherán considerando la avanzada edad del Líder Supremo, que tiene 86 años. El informe detalla que la estructura de poder actual en Irán está diseñada para que el aparato militar y de seguridad absorba las funciones del clero en caso de una crisis de liderazgo o un vacío de poder repentino por un ataque externo.

"El CGRI ya no es solo una fuerza paramilitar, sino un conglomerado económico y político que difícilmente cederá el control a un sucesor civil o clérigo moderado", indica una de las líneas de análisis del reporte difundido por fuentes de inteligencia citadas por medios especializados en seguridad nacional. Esta evaluación condicionó la naturaleza de las operaciones militares para evitar un colapso que deje el arsenal nuclear en manos exclusivamente militares.

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El ascenso de la "línea dura" en el Consejo de Expertos

El proceso de selección del sucesor de Jameneí está formalmente a cargo del Consejo de Expertos, un cuerpo de 88 clérigos. Sin embargo, la inteligencia occidental detectó que la influencia de la Guardia Revolucionaria sobre este consejo aumentó de manera exponencial en la última década, eliminando candidatos que podrían buscar un acercamiento con Occidente o una reforma del sistema de justicia.

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La muerte de Ebrahim Raisi en un accidente de helicóptero en 2024 ya había alterado los planes sucesorios, dejando a Mojtaba Jameneí, hijo del actual Líder Supremo, como una de las pocas figuras con respaldo. No obstante, el reporte de la CIA sugiere que incluso Mojtaba dependería enteramente de la aprobación de los generales de la Guardia para sostenerse en el cargo, convirtiéndose en una figura decorativa.

"La estabilidad del régimen depende ahora de una simbiosis donde el liderazgo religioso proporciona la legitimidad y el IRGC proporciona la fuerza bruta y la gestión de los recursos estatales", sostiene el análisis técnico del Departamento de Estado sobre la dinámica interna iraní. Los analistas advierten que una transición violenta aceleraría la militarización total de la política exterior de la República Islámica.

La inteligencia también evaluó el impacto de las sanciones económicas en la toma de decisiones del alto mando. Lejos de debilitar a los sectores duros, la presión externa permitió que la Guardia Revolucionaria monopolice el mercado negro y las rutas de suministro, fortaleciendo su posición financiera frente a las instituciones tradicionales del Estado iraní.

La capacidad de respuesta y el control del programa nuclear

Un punto crítico del informe se centra en la cadena de mando sobre el programa nuclear y el desarrollo de misiles balísticos. En el esquema actual, Jameneí tiene la última palabra sobre la "fatwa" que prohíbe las armas nucleares. La CIA prevé que un gobierno dominado por el IRGC descartaría estas restricciones religiosas en favor de una doctrina de disuasión nuclear absoluta.

Las fuentes de inteligencia señalan que las facciones más jóvenes del cuerpo militar muestran una inclinación mayor hacia la confrontación directa que los mandos veteranos. Estos cuadros ven en la obtención de la ojiva nuclear la única garantía de supervivencia frente a las incursiones aéreas de potencias extranjeras, un factor que eleva el riesgo de un error de cálculo táctico en el Golfo Pérsico.

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"Cualquier vacío de poder en Teherán será interpretado por la Guardia Revolucionaria como una amenaza existencial, lo que activará protocolos de seguridad interna que incluyen la supresión inmediata de cualquier foco de disidencia civil", explica un memorándum de seguridad sobre la estabilidad regional. La CIA estima que la transición podría durar menos de 48 horas antes de que se anuncie un nuevo liderazgo alineado con el ala militar.

La coordinación entre las unidades de inteligencia exterior Quds y la seguridad interna Basij garantiza que el control territorial se mantenga incluso si los centros de mando clérigos son neutralizados. El informe subraya que la infraestructura de comunicaciones del país está bajo control directo de empresas vinculadas al Ministerio de Defensa y a la Guardia.

Estados Unidos mantiene una vigilancia constante sobre los movimientos en la Asamblea de Expertos, buscando señales de fractura interna. Sin embargo, hasta la fecha, la cohesión entre los altos mandos militares parece sólida, basada en intereses económicos compartidos que superan las diferencias ideológicas menores sobre la gestión diaria del país.

La evaluación concluye que las opciones de Washington son limitadas, ya que tanto la presión máxima como la contención diplomática enfrentan un bloque de poder que se percibe a sí mismo en una guerra de desgaste a largo plazo. El reemplazo de Jameneí por una junta militar de facto es el escenario de mayor probabilidad estadística según los modelos de proyección utilizados por Langley.

Actualmente, el presupuesto oficial asignado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica representa aproximadamente el 30% del gasto total de defensa de Irán, sin contar los ingresos derivados de sus empresas subsidiarias en los sectores de construcción, petróleo y telecomunicaciones.