“Lula ha dicho a más de una persona que fue sondeado para ser candidato a secretario general de la ONU en 2012”, reveló una fuente del Palacio de Planalto. Sólo dos líneas citadas esta semana por la revista Veja fueron suficientes para que un pequeño off the record provocara un gran impacto mientras el mundo empezaba a preguntarse qué sería de la política internacional si Luis Inácio Lula Da Silva asumiría el control de las Naciones Unidas.
El presidente que más elogios ha despertado entre los líderes internacionales –Barack Obama, por caso, dijo que el brasileño es el “político más popular del mundo”–, y también en la prensa –fue destacado en los rankings de Newsweek, Le Monde, El País y el Financial Times–, el ex tornero metalúrgico adelantó que quiere “continuar haciendo política”, a pesar de que debe dejar el poder en enero de 2011.
“No hay dudas de que sería una figura de consenso para los representantes de gran parte del mundo. La ONU sería también un lugar de prestigio para Lula”, reveló a PERFIL un colaborador del presidente brasileño. Fuentes del oficialismo de Brasil también confiaron a este diario que en el Partido de los Trabajadores se descarta la posibilidad de que Lula vuelva a competir por la presidencia, y en cambio se piensa en un lugar de mayor relevancia internacional, como puede ser la ONU o aspirar a un premio Nobel.