INTERNACIONAL

Lula da Silva Xi Jinping acuerdan defender las Naciones Unidas contra los proyectos de Donald Trump

Además de cuestiones bilaterales, entre Brasil y China, conversaron especialmente sobre el escenario internacional; más precisamente, el diálogo giró en torno a la iniciativa del Consejo de Paz promovida por el presidente de EEUU.

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva | AFP

(SAN PABLO) Durante la noche de ayer en Brasilia y a la mañana temprano de este viernes en Beijín, los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Xi Jinping mantuvieron una charla intensa y bastante prolongada. Además de cuestiones bilaterales, entre Brasil y China, conversaron especialmente sobre el escenario internacional; más precisamente, el diálogo giró en torno a la iniciativa del Consejo de Paz promovida por el jefe de la Casa Blanca Donald Trump.

El norteamericano realizó en la ciudad suiza de Davos, la presentación formal ese proyecto, y convocó a los líderes mundiales invitados por él mismo a que adhieran a la idea. Hasta ahora, ni Lula ni Xi Jinping decidieron unirse; como tampoco le han dado el visto bueno un conjunto de líderes europeos, entre ellos los de Inglaterra, Francia y Alemania. Todo indica que solo se plegaron 25 países -entre ellos la Argentina y Paraguay-, que se avinieron a estampar sus firmas en el programa del presidente norteamericano, durante el Foro Económico Mundial (WEF).

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Las resistencias al plan tienen que ver precisamente con los objetivos. En un principio, la idea de Trump se resumía a que el Consejo trazara un futuro para la Franja de Gaza, una región palestina aniquilada por bombardeos e intervención directa de las fuerzas armadas israelíes desde octubre de 2023. Pero luego, el propio Trump sugirió que ese “organismo mundial” ad hoc podría ir mucho más allá, y actuar en reemplazo de las Organización de las Naciones Unidas.

Desde luego, el mandatario de Estados Unidos impuso su presidencia vitalicia con poder de veto; y estableció como regla para los países que pretendan tener un puesto permanente en tal Consejo, que previamente paguen 1.000 millones de dólares. Rusia manifestó su posibilidad de participar si Trump le asegura que podrá utilizar para tal fin, el dinero de los fondos rusos congelados en un banco europeo (300.000 millones). El estadounidense le dijo que sí, que “no hay ningún problema”.

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Durante el intercambio telefónico, Lula y Xi Jinping adoptaron una posición: defender a capa y espada a la ONU, por su “papel central” en la comunidad global. Para el líder chino, en la actual coyuntura internacional “turbulenta”, los países deben mantenerse firmes “del lado cierto de la historia y defender conjuntamente el papel de las Naciones Unidas, la justicia y la igualdad”. Según reza un comunicado del Palacio del Planalto, Lula destacó que ambos países juegan un papel clave “en la defensa del multilateralismo, del derecho internacional y del libre comercio”. Y en ese contexto, reitera “su compromiso con el fortalecimiento de la ONU como camino para la defensa de la paz y de la estabilidad del mundo”.

Entre el lunes y martes de esta semana, el presidente brasileño se comunicó con otros dos líderes mundiales: el primero fue el presidente turco Recep Tayyp Erdogan; luego habló con el primer ministro de la India, Narendra Modi. Con este último tuvo también coincidencias en mantenerse a distancia de la iniciativa del gobierno estadounidense. Entre los europeos, que incluyen a Inglaterra, también crece la desconfianza; sobre todo después de las amenazas de Estados Unidos de anexarse a Groenlandia, un territorio autónomo que forma parte de Dinamarca. Para Europa, semejante posibilidad implicaría el fin de la OTAN, como sugirieron el francés Emmanuel Macron y el ministro alemán Lars Klingbeil.