La argentina Máxima Zorreguieta, princesa de Orange Nassau, y su marido, el príncipe Guillermo Alejando, se convirtieron en el foco de atención del pueblo holandés y eje de la polémica luego de comprar dos terrenos en Bariloche con salida al lago Nahuel Huapi.
Las transacciones inmobiliarias de la realeza suele levantar polvareda. El año pasado, la pareja debió desprenderse de una lujosa residencia que estaban construyendo en Mozambique como consecuencia de varios cuestionamientos. Esta vez, según el diario El Cronista, el problema son dos terrenos que compraron en el exclusivo complejo Muelle de Piedra por u$s 2,5 millones, según cifras brindadas por Radio Netherlands.
Cuando compraron las tierras patagónicas, Guillermo Alejando aseguró que fue por un tema personal, aunque explicó que el objetivo no es construir una residencia vacacional, una de las posibilidades que se especularon debido a que el hermano de la princesa vive en Villa La Angostura y la familia real suele pasar algunos días de las vacaciones de incógnito en esos horizontes.
Sin embargo, el Parlamento de Holanda y expertos juristas dudaron de la palabra del príncipe. “El príncipe Guillermo Alejandro no ha dicho para qué quiere esas tierras. La finalidad de las dos parcelas de terreno que compró en la Argentina sigue siendo un misterio sin aclarar”, consigna el periódico de Rotterdam.
Si bien la realeza puede disponer de su patrimonio como desee, un grupo de juristas holandeses cuestionó al heredero del trono porque, aseguran, no puede realizar este tipo de inversiones sin aclarar los motivos de la compra.