La sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos, conocida como el Pentágono por la forma de su edificio principal en Virginia, quedó envuelta en una polémica por las modificaciones registradas en su base de datos sobre bajas militares en la guerra con Irán, que mostró cambios inesperados en la cantidad de soldados muertos y heridos.
A pesar de que días antes el propio Departamento de Defensa había informado que casi un centenar de efectivos adicionales habían resultado afectados desde la reanudación de los combates diarios a comienzos de julio, el registro oficial pasó de contabilizar 18 militares fallecidos a 14, mientras que la cantidad de heridos disminuyó de 482 a 420.
Desde el Departamento de Defensa explicaron que las diferencias se deben a inconvenientes en el Sistema de Análisis de Bajas de Defensa (DCAS, por sus siglas en inglés), la plataforma utilizada para centralizar la información sobre militares estadounidenses muertos y heridos.

Los funcionarios del Pentágono dijeron que no se trató de una decisión política ni de un intento por modificar las cifras, sino de "anomalías" e interrupciones temporales en la carga de datos que estaban siendo corregidas.
Aún así, hasta el momento las cifras no habían sido completamente normalizadas y el organismo tampoco detalló cuándo quedaría solucionado el problema.

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La controversia surgió luego de que el Pentágono comenzara a utilizar una nueva clasificación denominada "Operaciones en el Exterior", destinada a registrar bajas militares ocurridas desde el 7 de julio.
Aquella categoría contabilizó inicialmente cuatro soldados fallecidos y 207 heridos, pero con una diferencia: no incluía información detallada sobre las circunstancias de cada caso, como la fecha, el lugar o la causa de la muerte.
Dicho cambio generó sospechas entre algunos legisladores, que plantearon si la nueva clasificación podía estar separando las bajas de los enfrentamientos con Irán del registro general de la operación militar.
Críticas de republicanos y demócratas
La polémica también llegó al Congreso estadounidense, donde el representante republicano Thomas Massie cuestionó que el Pentágono pudiera estar tratando las operaciones contra Irán como conflictos separados para evitar restricciones vinculadas a la Resolución de Poderes de Guerra, una norma que limita la capacidad del Ejecutivo para mantener operaciones militares prolongadas sin autorización legislativa.
Por su parte, legisladores demócratas del Comité de Servicios Armados del Senado solicitaron al secretario de Defensa, Pete Hegseth, un informe completo con el detalle de todos los militares muertos y heridos desde el inicio del conflicto.

También se sumó a las críticas la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, quien cuestionó que el nombre de uno de los soldados fallecidos hubiera desaparecido temporalmente de la base de datos y reclamó que el costo humano de una guerra no puede modificarse por cuestiones administrativas o políticas.
MV/MSS