El Pentágono difundió este viernes cuarenta archivos sobre fenómenos no identificados, la categoría que suele usarse para informes dedicados a los ovnis.
Según TN, los documentos (que se incorporaron a la plataforma PURSUE, un sistema desarrollado por el Gobierno norteamericano para eventos de esta clase), incluyen imágenes, audios y videos militares tomados en un extenso periodo que va de 1949 a 2025.
Son, en total, 3 imágenes, 4 audios, 19 videos y 14 expedientes. El material fue cedido por la CIA, el FBI, la NASA, el Departamento de Energía y el propio Pentágono.
Sumar este material a a PURSUE significa que los casos siguen abiertos ante la ausencia de información, y no implica que se confirmó el avistamiento de naves extraterrestres, tecnología de otros mundos o contactos con formas de vida alienígenas.
Video: InterestellarUAP.
Las dos historias más sorprendentes incluídas en estos nuevos reportes del Pentágono
En 2019 se grabó un video en una aeronave civil que dura 20 segundos. Lo ocurrido fue captado gracias a un sensor infrarrojo. Según TN, los tripulantes de la nave detectaron un objeto no identificado que se movía debajo de la aeronave a una velocidad inusitada. De acuerdo al informe, era un objeto pequeño y su trayectoria era recta.
La persona que hizo el reporte era un aviador con 28 años de servicio en la Armada y la Fuerza Aérea. En su testimonio reconoce que nunca antes había visto algo similar.
En otro de los informes que acaba de dar a conocer el Pentágono se habla de un hecho que sucedió el 1 de septiembre de 2015 en Pantex, una instalación de Texas donde el ejército de Estados Unidos almacena o desmantela componentes de su arsenal nuclear.
Al oeste de este complejo, el sistema de vigilancia registró un objeto que se movía con dirección norte a una velocidad de entre 16 y 24 kilómetros por hora. Los encargados de la instalación enviaron a varios oficiales a perseguir el “vehículo” y éstos informaron que no pudieron ver que tuviera motor, hélice o cualquier otro sistema de propulsión conocido en la Tierra.
Según los testigos, el objeto tenía la forma de un diamante, con un diámetro de 1,2 metros de alto por y 60 centímetros de ancho en su base. El objeto siguió moviéndose hacia el norte hasta que, repentinamente, desapareció.