martes 16 de agosto de 2022
INTERNACIONAL Geopolítica

Putin y Xi Jinping destacan la relación “sin precedentes” entre Rusia y China

Los presidentes se reunieron en Beijing antes de la apertura de los JJ.OO. Criticaron el papel “desestabilizador” de la OTAN en Europa y de Washington en la región del Indo-Pacífico.

05-02-2022 03:48

Vladimir Putin logró ayer el apoyo de China a su posición en la crisis ucraniana, que enfrenta a Rusia con los países occidentales, mientras se intensifican los esfuerzos diplomáticos europeos para evitar un conflicto.

Con motivo del encuentro entre el presidente ruso y su homólogo chino, Xi Jinping, en Beijing, los dos países publicaron una declaración criticando la influencia estadounidense y el papel “desestabilizador” de las alianzas militares occidentales, como la OTAN, en Europa y en Asia.

Rusia y China se opusieron “a cualquier ampliación futura” de la Alianza Atlántica, retomando la exigencia de Moscú para lograr calmar la tensión con los países occidentales por Ucrania. Rusia ha desplegado decenas de miles de soldados en la frontera con su país vecino desde hace meses, lo que para los occidentales es una muestra clara de que hay un plan militar inminente.

Pero Rusia lo desmiente y se dice amenazada por la OTAN, a la que pide que no se amplíe, y que no incluya a Ucrania y se retire de la zona del este de Europa. Estas demandas son inaceptables para los países occidentales.

Momento histórico. Desde Beijing, poco antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno, Putin celebró la proximidad “sin precedentes” en las relaciones bilaterales entre ambos países en pleno boicot diplomático al evento de buena parte de la comunidad occidental.

“Nuestra relación bilateral ahora mismo no tiene precedentes en lo que se refiere a nuestro espíritu de amistad y relación estratégica”, declaró el presidente ruso. “La relación entre ambos países es un ejemplo de buena vecindad, que facilita el desarrollo mutuo. El fortalecimiento de las relaciones no solo facilita la salvaguarda de los intereses comunes entre ambos países sino que es fundamental para la seguridad estratégica mundial”.

Los dos países también defendieron ayer la idea de “indivisibilidad de la seguridad”, en la que se basa Moscú para pedir que la OTAN salga de su zona, argumentando que la seguridad de unos no se puede lograr en detrimento de la seguridad de otros, pero olvidando el derecho de cada Estado, y por tanto de Ucrania, a elegir a sus aliados.

Denunciaron la “influencia negativa de Washington para la paz y la estabilidad de la región Asia-Pacífico” y su “preocupación” por la creación en 2021 de la alianza militar entre Estados Unidos, el Reino Unido y Australia, conocida como Aukus.

Tanto Putin como Xi denunciaron, en referencia a la OTAN, la existencia de “estados individuales, alianzas o coaliciones político-militares” que actúan “en detrimento de la seguridad de otros” para “fomentar el antagonismo y la confrontación, socavar gravemente el orden de la seguridad internacional y la estabilidad estratégica mundial”.

“Las partes se oponen a la formación de estructuras de bloques cerrados y campos opuestos en la región de Asia y el Pacífico, y se mantienen muy atentas al impacto negativo de la estrategia estadounidense en el Indo-Pacífico sobre la paz y la estabilidad en esta región”, sostienen Rusia y China.

“Estamos trabajando juntos para dar vida al verdadero multilateralismo”, dijo Xi. “Defender el verdadero espíritu de la democracia sirve como una base confiable para unir al mundo en la superación de las crisis y la defensa de la igualdad”, acotó.

Diplomacia. En este contexto de crisis, Europa acelera su diplomacia, con una doble vía abierta hacia Kiev y Moscú en la que han comenzado a ganar presencia gobiernos del Viejo Continente. 

Países europeos intensificaron los esfuerzos diplomáticos en la crisis ucraniana

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha sido uno de los dirigentes más activos en los últimos días, con un total de tres conversaciones telefónicas con Putin en menos de una semana. El lunes viajará a Moscú, para seguir un día más tarde a Kiev.

También el canciller de Alemania, Olaf Scholz, ha anunciado sendas visitas a Rusia y Ucrania, aunque en su caso lo hará una semana más tarde, en una doble cita que llegará tras varias semanas en las que Berlín ha adoptado un perfil más bajo en toda esta crisis, consciente quizá de su elevada dependencia energética del gas ruso.

La Unión Europea no está asumiendo un papel destacado como bloque y ha optado por dejar la iniciativa a los gobiernos de los Estados miembros, con sus correspondientes intereses. Así, en una misma semana, han coincidido las visitas a Kiev del primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, y del presidente de Polonia, Andrzej Duda, con otra a Moscú del jefe del Gobierno húngaro, Viktor Orbán.

Por su parte, el primer ministro de Italia, Mario Draghi, logró que Putin le garantizara el suministro energético y el canciller español, José Manuel Albares, habló con su par ucraniano, Dimitri Kuleba.

Por parte de la Comisión Europea, el apoyo a Kiev se ha traducido en una visita, la semana pasada, del comisario para la Política de Vecindad y Ampliación, Oliver Varhelyi, y en otra esta misma semana del vicepresidente del Ejecutivo comunitario, Valdis Domvrovskis.

Asimismo, la Unión Europea y la OTAN celebraron este jueves una reunión informal conjunta a nivel de embajadores junto a representantes de Ucrania para coordinar su respuesta ante la amenaza que representa Rusia a la seguridad europea.

Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que también ofreció su mediación en la crisis ucraniana en una visita a Kiev, acusó ayer a los países occidentales de “empeorar las cosas”. 

Polémicas. Dirigiéndose también a Estados Unidos, el Kremlin pidió ayer que no se diera crédito a acusaciones formuladas desde Washington, según las cuales Rusia estaría preparando un video de un ataque ficticio de Ucrania para justificar una invasión.

“Les recomiendo que no crean a nadie en lo que respecta a estos temas, en particular al Departamento de Estado norteamericano”, dijo el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, a la prensa.

Portavoces del Pentágono y del Departamento de Estado dijeron que tenían pruebas de que Rusia planeaba difundir videos falsos de un ataque de Ucrania para usarlos como pretexto para una invasión. Pero no suministraron ningún documento que justificara estas afirmaciones.

Por su parte, las autoridades ucranianas se dijeron ayer satisfechas por el apoyo occidental que, según ellas, permitió que la “estrategia de intimidación” de Moscú fracasara. Esta semana, se han desplazado a Kiev dirigentes del Reino Unido, Polonia, Turquía y Países Bajos.

Este viernes, los gigantes informáticos estadounidenses YouTube y Facebook cerraron los canales usados por los separatistas prorrusos del este de Ucrania. Y por su parte, el Ministerio de Defensa ruso publicó videos de maniobras militares en Bielorrusia, su aliado, que es fronterizo con Ucrania.

El Kremlin dijo ayer que unidades de sus sistemas de misiles S-400 –que recientemente vendió a Turquía a pesar de las protestas de la OTAN– habían sido entregadas a Bielorrusia antes de los simulacros que comienzan la próxima semana y durarán hasta el 20 de febrero.