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polemica en italia

Roma rechazó que el criminal nazi Priebke tenga un funeral público

El entorno del ex capitán de las SS quería que las exequias fueran en una iglesia del centro de la ciudad. Para evitar un homenaje póstumo, el alcalde no lo autorizó.

Tension. El abogado, en las puertas de la casa del ex uniformado, dijo que aún no pidió la repatriación del cuerpo a la Argentina.
| AFP

Desde Roma
Aún después de su muerte, el criminal nazi Erich Priebke sigue generando polémica y dividiendo a Italia. Aunque su abogado anunció ayer que las exequias del ex oficial de las SS serían en una iglesia del centro de Roma, las autoridades políticas de la ciudad rechazaron la posibilidad de un funeral público y solemne del condenado por la matanza de las Fosas Ardeatinas.
Así lo confirmó ayer el alcalde de Roma, Ignazio Marino. “Acordé con las fuerzas del orden que será negada cualquier forma de funeral solemne. Roma es una ciudad antinazi-fascista que sufrió dramáticamente”, declaró a la prensa italiana. “Las autoridades civiles consentirán sólo las exequias en forma privada”, agregó el dirigente del Partido Demócrata.
Esa versión contradijo las declaraciones de Paolo Giachini, abogado del ex capitán que murió el viernes a los 100 años. “La iglesia es de los fieles, y Priebke era un fiel”, destacó el letrado, que anunció funerales solemnes el martes en una céntrica iglesia romana. Sin embargo, el Vicariado de Roma, informó que “no se prevé ninguna celebración de exequias en una iglesia de Roma” para Priebke.
El nazi fallecido, condenado en 1998 en Italia a reclusión perpetua por su participación en la matanza de 335 civiles italianos en 1944 -asesinados en represalia por un atentado partisano en el centro de Roma contra una división SS de Bolzano- cumplía arrestos domiciliario desde 1999 por razones de salud.
Tras su muerte, su círculo íntimo divulgó que su deseo póstumo era ser enterrado en Bariloche, junto a los restos de su esposa Alice Stoll. Sin embargo, un comunicado de la cancillería argentina rechazó aceptar la repatriación de su cuerpo. “No existe un no del gobierno argentino al ingreso de los restos al país porque no fue hecho aún ningún pedido”, contestó ayer Giachini.
El ex capitán de las SS se refugió en la Argentina en 1946, tras la Segunda Guerra Mundial. Vivió cinco años en Buenos Aires y, en 1951, se mudó a Bariloche, donde residió por cuatro décadas hasta que fue hallado por la prensa y extraditado a Italia.
Ante la polémica sobre su sepultura, el abogado deslizó otros posibles destinos. “Lo voy a hablar con sus hijos Jorge e Ingo. De todos modos, ya hay decenas de personas que ofrecieron su tumba de familia, tal cual hice yo mismo”, completó Giachini.
La divulgación del lugar de las exequias y de su entierro generaron duras críticas de la comunidad judía romana y argentina y de los partisanos –la resistencia italiana al nazi-fascismo–, quienes advirtieron sobre el riesgo que la tumba de Priebke pueda convertirse en un lugar “para la apología” de crímenes de lesa humanidad.
En tanto, neonazis italianos crearon un grupo en Facebook llamado “Erich Priebke, héroe del pasado y del presente”, que cuenta con el respaldo de unas mil personas. Como sucedió a mediados de los 90,
durante los dos procesos judiciales en Roma, el “verdugo” de las Fosas Ardeatinas –como lo llama la prensa italiana– dividió una vez más a la sociedad y obligó a las autoridades a reforzar la seguridad en Roma ante el temor de enfrentamientos en su funeral