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plan de paz

Sin llegar a un acuerdo, se cumplió el primer año del diálogo FARC-Colombia

Paloma. Iván Márquez, el representante de las FARC, en Cuba.
| AFP

DPA/AP/ANSA
Desde Bogotá
El proceso de paz entre el gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cumplió ayer un año de su inicio formal en Noruega, sin haber llegado aún a acuerdos en la mayoría de los temas pactados en la agenda. Por el contrario, el grupo guerrillero aún no dejó las armas y el presidente Juan Manuel Santos redobló los operativos militares para eliminar a sus máximos jerarcas.
Con las próximas elecciones presidenciales de 2014 en el horizonte, es cada vez mayor la presión para que la negociación culmine y ponga fin a cincuenta años de conflicto. Con el ex presidente Alvaro Uribe embistiendo contra el diálogo, el jefe de Estado necesita mostrar avances concretos. En la agenda de discusión, aún subsisten cinco puntos: el desarrollo agrario, la participación política de los guerrilleros, el fin del conflicto y la desmovilización, la solución al problema de las drogas ilícitas, y reparación a las víctimas.
Ante la falta de avances, el jefe de negociadores del gobierno colombiano en los diálogos con las FARC, Humberto de la Calle, negó este jueves haber discutido en la mesa de conversaciones sobre la posibilidad de hacer una pausa en el proceso de paz por la campaña electoral. “La hipótesis de una suspensión no ha sido planteada oficialmente en la mesa. El gobierno, concretamente el presidente Santos, no le ha dado instrucciones a su delegación para tratar el punto de una hipotética suspensión”, aseveró el ex vicepresidente colombiano.
La tensión entre el Ejecutivo y las FARC es tal, que el 9 de octubre Santos alertó al país sobre la proximidad de una ofensiva de la guerrilla. “Tenemos informaciones de inteligencia de que las FARC les han dado a sus diferentes frentes la orden de que infiltren la protesta social; eso lo sabíamos, pero también preparan golpes a sitios emblemáticos para que Colombia y el mundo digan que siguen vivas”, reveló el mandatario hace diez días.
Las delegaciones de la guerrilla y del gobierno que encabeza el presidente Santos abrieron las conversaciones el 18 de octubre de 2012 en la ciudad noruega de Hurdal, en las afueras de Oslo. El proceso, que nació una década después de que fracasara otro intento similar en los 90, apunta a cerrar el conflicto interno más prolongado de la historia de América Latina.
Santos reveló este miércoles que está dispuesto a sacrificar “mil veces” su reelección, en caso de que fuera necesario, para sacar adelante el proceso de paz con las FARC