INTERNACIONAL
Guerra en Medio Oriente

Tras el fracaso de Rusia, Brasil presenta un plan de paz ante la ONU para Medio Oriente

La diplomacia brasileña negocia en las Naciones Unidas, apoyos necesarios para que en la noche de este martes sea aprobada su propuesta en relación al conflicto en Medio Oriente.

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva | Shutterstock

La diplomacia brasileña  negocia en las Naciones Unidas, en estas horas, los apoyos necesarios para que en la noche de este martes sea aprobada su propuesta en relación al conflicto en Medio Oriente. Busca evitar el fracaso que tuvo este lunes la iniciativa formulada por Rusia, que pecaba de no mencionar a Hamás como el grupo terrorista cuyo accionar desató la violencia mortífera contra israelíes, en los kibutz del sur del país, y luego derivó en los tremendos bombardeos, que no cesan desde hace 11 días sobre el pueblo palestino.

Con Gaza transformada en escombros, la cifra de muertos supera los 4.200 entre ambas partes. Además hay un millón de personas que fueron desalojadas de sus casas y obligadas a trasladarse al sur de la Franja. Y a eso se le suma la muerte de mil niños palestinos, tal como reveló la ONG SavetheChildren. A diferencia de la presentación rusa, el proyecto liderado por Brasil busca un punto intermedio: condena a Hamás, exige la inmediata liberación de los rehenes civiles israelíes en manos de esa organización; y reclama una “pausa humanitaria” que permita el acceso de ayuda a los palestinos.

La demanda brasileña incluye una crítica al ultimátum de Israel para que los árabes dejen el norte de la región. Con todo, así como Francia, Inglaterra y Estados Unidos vetaron la proposición de Rusia, puede ocurrir que ahora le toque a China y Rusia vetar la de Brasil, por entender que la iniciativa de la diplomacia de Itamaraty fue “vaciada” de contenidos por las potencias occidentales.

Llegó al país el segundo vuelo con 250 argentinos repatriados desde Israel

Si se malograr la recomendación de Brasil, se estará frente a un nuevo fiasco del Consejo de Seguridad. La organización entraría en un proceso de descrédito casi absoluto, al no poder resolver siquiera parcialmente el drama de esta guerra en Oriente Próximo.  En ese caso, el mundo enfrentará una contradicción casi insalvable. El gobierno de Benjamín Netanyahu busca adueñarse de esos territorios, así como Rusia los hizo con la parte oriental de Ucrania; salvo que en este último caso, las potencias occidentales se pusieron del lado de los ucranianos, con el rechazo vehemente de la invasión comandada desde Moscú.

Declaraciones de Gideon Saar, del entorno del primer ministro israelí, indican que el plan es hacerse de la parte norte de la Franja de Gaza. En declaraciones a una TV de su país indicó que “Gaza tiene que ser menores dimensiones después de esta guerra”. El argumento es “una cuestión de seguridad nacional. Además, la pérdida de territorio es el precio que deben pagar los árabes”.

Los cálculos de los desplazados son variables, pero la ONU habla de un millón. Según la portavoz de la ONU para los Derechos Humanos, Ravina Shamdasani, el derecho internacional exige que cualquier evacuación temporal de una zona, por parte del país ocupante, garantice la seguridad de la población con provisión de alojamiento y alimentación.

La vocera sostuvo: “Todo sugiere que Israel no garantizó eso a los civiles que recibieron la orden de mudarse”. Indicó que la organización le preocupa que esta actitud ocurra en simultáneo con el bloqueo de Gaza: “O la evacuación es temporaria, o equivaldría a una transferencia forzada de civiles y, por lo tanto, una violación de la ley internacional”.

cp