Un alto diplomático europeo reivindicó este martes el papel diplomático de Europa y puso como ejemplo la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, tras más de dos décadas de negociaciones. Pelayo Castro, director para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior, afirmó en su exposición en el Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) que "la UE logró que el Brasil de Lula da Silva y la Argentina de Javier Milei se pusieran de acuerdo".
Al igual que viene ocurriendo en otros foros empresariales de la Argentina y el mundo, la geopolítica se convirtió en uno de los ejes centrales del encuentro que reúne al establishment político, empresarial y financiero en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. La creciente conflictividad global, el rearme, las disputas comerciales y tecnológicas, sumados a la reconfiguración de alianzas internacionales, están obligando a gobiernos y empresas a incorporar la variable geopolítica en la toma de decisiones.
"La diplomacia europea no será heroica, pero miren si habrá tenido mérito", sostuvo al reivindicar el papel de Bruselas para acercar posiciones entre Milei y Lula da Silva, pese a su mala relación personal. Para Castro, la diplomacia europea logró incluso torcer esa dinámica y contribuir al entendimiento que permitió cerrar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur en enero de 2026. En el círculo diplomático local, la relación se sostuvo a través del vínculo de los cancilleres de ambos países (Diana Mondino, Gerardo Werthein y actualmente Pablo Quirno) con el brasileño Mauro Vieira, así como por el trabajo de los embajadores designados en Buenos Aires y Brasilia.

La visita del funcionario europeo a Buenos Aires se produjo, además, en un escenario de creciente atención sobre los temas de defensa y seguridad. En medio de la escalada en Ucrania, la incertidumbre sobre el futuro de la OTAN y el aumento del gasto militar en numerosos países, Castro se fotografió con el ministro de Defensa, Carlos Presto, luego de anunciar un acuerdo para que militares y civiles argentinos puedan participar en misiones de paz de la Unión Europea.
En ese contexto, Castro inauguró el panel prioritario del encuentro: "El desafío de entender el mundo". Desde la óptica europea, describió un escenario global atravesado por la guerra, la competencia entre grandes potencias y la reaparición de las esferas de influencia. "Estamos en un mundo incierto y peligroso. La geopolítica ha vuelto", afirmó.
Frente a ese panorama, el diplomático deslizó críticas a las tendencias al aislamiento en política exterior y defendió la necesidad de construir alianzas estratégicas. Así, Bruselas volvió a poner bajo la lupa a Argentina y a América Latina, una región que consideró "no es periférica sino estratégica", y un actor central para la seguridad económica, la transición energética y la estabilidad internacional. "El mundo necesita la voz de América Latina y el Caribe. Para Europa no es parte del problema, sino de la solución", aseguró, al destacar el potencial de la región en materia de recursos naturales, energía y derechos humanos. Hizo una mención especial a los minerales críticos, un área sensible a nivel global disputada por las grandes potencias —EE. UU. y China— y donde Europa no quiere perder pisada.
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Luis Caputo: "Kicillof nunca va a ser presidente de la Argentina"
La principal apuesta de Bruselas para profundizar ese vínculo es el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, cuya negociación se extendió durante 25 años. Castro lo definió como "el puente más poderoso que ha construido la comunidad internacional" y como una decisión estratégica destinada a reforzar cadenas de suministro, facilitar inversiones y consolidar una relación política entre dos regiones que, juntas, representan cerca de un tercio de los países del mundo.
Ante una audiencia compuesta por referentes del sistema financiero, en un encuentro que prevé la participación de Pablo Quirno, Luis Caputo y el presidente Javier Milei para el cierre, Castro sostuvo que la generación de confianza se convirtió en el principal activo económico en un contexto global volátil. Uno de los asuntos más delicados para el Gobierno de cara a las elecciones de 2027, según circuló en los pasillos del evento durante el receso, donde también se mencionó la presión financiera durante los comicios legislativos que culminó con el histórico swap impulsado por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent
El enviado europeo destacó que actualmente existen unas 800 empresas europeas operando en la Argentina, las cuales generan alrededor de 200.000 empleos directos. Asimismo, señaló que el acuerdo busca movilizar nuevas exportaciones argentinas que se sumen a los productos que ya se están exportando desde enero, como miel, huevos y arroz. Según planteó, el desafío ahora será transformar la estabilidad macroeconómica y las oportunidades comerciales en inversiones de largo plazo, y que no
Antes de partir hacia el Palacio San Martín, Castro cerró su disertación anticipando que en los próximos años podrían aparecer "titulares impensables", como la exportación de gas natural licuado argentino hacia Europa (con el antecedente del acuerdo firmado con Alemania que prevé exportar GNL desde Vaca Muerta hacia 2027 por primera vez), en una muestra de la profundidad estratégica que Bruselas busca imprimir a su relación con el Cono Sur.
Pablo Quirno anunció la adhesión al Acuerdo Transpacífico

El ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, intervino de manera virtual en el Congreso del IAEF y defendió la estrategia de inserción internacional del Gobierno, enfocándose en la comercial de la Cancillería. El funcionario sostuvo que la Argentina busca consolidar el equilibrio macroeconómico como condición para atraer inversiones y potenciar sus ventajas competitivas. "Lo que históricamente le ha faltado a la Argentina son las condiciones para generar inversión para el aprovechamiento de esos recursos", afirmó. En ese marco, destacó el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur y aseguró que el país "estaba listo para jugar ese partido", razón por la cual "aceleró las negociaciones".
Desde París, donde participa de reuniones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Quirno también repasó la agenda de apertura comercial impulsada por el Gobierno, que incluye los avances del Mercosur con la Unión Europea, Singapur, Canadá y los países de la EFTA, además de conversaciones con Estados Unidos.
Al cierre, reveló que la Argentina formalizará su adhesión al Acuerdo Integral y Progresista para la Asociación Transpacífica (CPTPP), un bloque integrado por 12 economías (entre ellas Japón, Canadá, Chile, México, Perú, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam) que representan alrededor del 13% del PBI mundial. Según explicó, la incorporación permitirá ampliar mercados para las exportaciones argentinas y fortalecer la estrategia de alianzas económicas con socios de distintas regiones.