martes 17 de mayo de 2022
INTERNACIONAL Crisis política y social
31-03-2022 07:53

Vendaval de renuncias en Nicaragua

El abogado Paul Reichler oficializó su salida como asesor legal internacional de Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia, acusando al matrimonio presidencial por haber instaurado una dictadura.

31-03-2022 07:53

Trina el frente exterior de Nicaragua. El régimen de Daniel Ortega y de su mujer, Rosario Murillo, acumula bajas. El abogado norteamericano Paul Reichler oficializó su renuncia al cargo de asesor legal internacional de Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia, en La Haya, por medio de una carta en la cual lamenta que el matrimonio presidencial haya instaurado una dictadura.

La deserción de Reichler se suma a la del embajador ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Arturo McFields, también incómodo con el régimen.

En 2021, la democracia trastabilló en Nicaragua. La crisis política y social que se inició en 2018 había animado a varios grupos de oposición a aliarse para competir en las presidenciales contra el régimen de Ortega. Después de superar desacuerdos, muchos opositores se postularon como candidatos, pero la represión frustró sus intentos.

Daniel Ortega

Los Ortega consumaron la farsa electoral. Fue una victoria sin atenuantes ni adversarios. No porque no hubiera candidatos opositores, sino porque todos fueron encarcelados por ser traidores a la patria. La mayoría terminó presa e inhibida antes de las presidenciales con el pretexto de “realizar actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación”.

El resultado: 177 presos políticos, entre los cuales más de 100 son periodistas, como Cristiana Chamorro, hija de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro y del periodista antisomocista asesinado Pedro Joaquín Chamorro y hermana de Pedro Joaquín Chamorro, miembro como ella de la junta directiva del diario La Prensa.

La venganza de Ortega: Cristiana Chamorro, otra opositora de Nicaragua condenada a prisión

Las violaciones de los derechos humanos no cesaron tanto por los arrestos arbitrarios como por los ataques contra periodistas y medios de comunicación, los discursos estigmatizantes, los procesos civiles y penales, las restricciones para el acceso a la información y los abusos estatales.

La carta de Reichler dice: “Usted ya no es el Daniel Ortega a quien tanto respeté, admiré, quise y serví con orgullo durante tantos años”. Lo culpa de destruir la democracia y establecer una dictadura con “elecciones falsas, una legislatura sumisa, un sistema judicial corrupto e incapaz de impartir justicia, y el silenciamiento de la libertad de expresión y de los medios de comunicación independientes”. Algo “inconcebible”.