INTERNACIONAL
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Zuma, reelecto, perdió poder tras la muerte de Mandela

El mandatario no tendrá mayoría absoluta en el Parlamento en su segundo mandato. Lo acusan por corrupción y por la desigualdad.

Heredero. Aunque lo abuchearon en los funerales de “Madiba”, ganó ayer las presidenciales.
| Cedoc

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, ganó esta semana su reelección al imponerse con más del 62% de los votos en los primeros comicios sin Nelson Mandela. A pesar de casi triplicar a la Alianza Democrática –el partido vinculado con la minoría blanca–, no es todo color de rosa para el Congreso Nacional Africano (CNA). La agrupación, que gobierna hace veinte años, perdió votos con respecto a 2009 –cuando persuadió al 66% del electorado– y no tendrá una mayoría de dos tercios en el Parlamento, necesaria para impulsar reformas constitucionales.

Los escándalos de corrupción protagonizados por Zuma, la matanza de 34 mineros en 2012 y la falta de provisión de servicios básicos en los guetos negros hicieron que cientos de miles de sudafricanos optaran por la Alianza Democrática y por los Combatientes por la Libertad Económica, liderados por Julius Malema, ex jefe de las juventudes del CNA. En caso de querer reformar la Carta Magna, Zuma tendrá que pactar con esa nueva fuerza de izquierda, que cosechó más de un millón de votos proponiendo expropiar tierras a los blancos sin compensación.

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Durante la campaña, el presidente fue acusado de destinar 19 millones de euros del erario público para reformar su residencia privada. La Defensoría del Pueblo le reclamó que devolviera el dinero, mientras que el oficialismo rechazó las acusaciones y las calificó como maniobras para influir en las elecciones.

Zuma no goza de la popularidad que tenía “Madiba”. “Claramente no es Mandela, pero también tiene que lidiar con una economía que tiene un desempeño mucho peor que el de 1994. Una de las razones es la recesión mundial y la huida de los mercados de los inversores, pero las señales confusas que envía la administración de Zuma sobre la política económica y sobre el trato a los inversores agravan la debilidad económica”, explicó a PERFIL desde Ciudad del Cabo Tony Leon, ex líder de la oposición y ex embajador de Sudáfrica en la Argentina.

La desigualdad socioeconómica es una de las cuentas pendientes en un país que aún no provee agua y electricidad a los barrios más pobres. Un sondeo difundido esta semana por Stats SA reveló que el desempleo en Sudáfrica alcanzó el 25,2% en el primer trimestre de 2014, mientras que el 56,8% de los sudafricanos vive bajo la línea de pobreza. En dos décadas en el poder, el CNA no logró revertir los resabios económicos del régimen anterior.

Pese a que fue abucheado durante los funerales de Mandela, Zuma logró mantenerse en el poder gracias a los dividendos heredados de su antecesor. Pero, poco a poco, “la nación del arco iris” deja atrás el pasado, marcado por el odio y la violencia, y surgen nuevas demandas que desafían la hegemonía del oficialismo.