La Corte Suprema de Justicia se quedará con la Ferrari California y otros 24 vehículos del financista Ariel Vallejo, de la empresa Sur Finanzas, ligada a Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), debido a las nuevas pruebas aportadas por el Juez Federal Tomás Rodriguez Ponte.
El vehículo forma parte de una batería de 41 medidas de prueba que Rodríguez Ponte dispuso en el marco de la causa por el manejo irregular de Sur Finanzas, empresa sospechada de lavado de dinero que quedó ligada a la AFA y varios clubes del fútbol argentino.
La AFA de "Chiqui" perdió confianza, pero no poder
El magistrado dio tres días al financista ligado a Chiqui Tapia para que ponga a disposición del máximo tribunal de Justicia los rodados, entre los que se encuentran una Ferrari modelo California descapotable y tres motos. Ante esto, Vallejo defendió su vínculo con Tapia y negó sus acusaciones en la causa por lavado de dinero y usura.

El juez ordenó una serie de medidas cautelares y de prueba en la investigación: rohibió a Ariel Vallejo prestar “por sí o por interpósita persona, servicios de índole financiera de cualquier naturaleza”, restricción que incluye su “inscripción, constitución, integración o participación, bajo cualquier forma o carácter (socio, accionista, director, administrador, apoderado o empleado jerárquico), en Proveedores de Servicios de Pago (PSP) o en cualquier otra entidad que preste servicios financieros”.
Además, solicitó la inmovilización de fondos, billeteras virtuales y cuentas bancarias de Sur Finanzas Group y Sur Finanzas PSP. Pidió tasar la oficina de Sur Finanzas en Adrogué para “contrastar el valor de intercambio consignado en la escritura de adquisición con el valor real y de mercado”. Requirió datos patrimoniales al Registro de la Propiedad Inmueble bonaerense sobre las personas, clubes y sociedades investigadas, así como también a la Unidad de Información Financiera (UIF), la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA).
Procesamientos e investigaciones paralelas acorralan al liderazgo de la AFA
El frente judicial contra Chiqui Tapia suma expedientes de peso tras la confirmación de su procesamiento por presunta evasión tributaria y retención indebida de aportes por más de 19.000 millones de pesos. La investigación impulsada por ARCA involucra también al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, por el desvío de tributos sobre salarios y el porcentaje del 7,5% procedente de las recaudaciones de las entradas del fútbol argentino que debía destinarse a la seguridad social.
A esta causa impositiva se añaden las pesquisas por lavado de activos relacionadas con la lujosa mansión de Pilar, valuada en 17 millones de dólares y vinculada a gastos de tarjetas corporativas de la AFA. Además, se suma una nueva denuncia por presunto enriquecimiento ilícito iniciada a partir de su gestión en el CEAMSE. La acumulación de causas y pedidos de unificación en fueros federales consolida un escenario de altísima presión sobre la dirigencia del fútbol nacional mientras la Justicia profundiza sobre los entramados financieros de la institución.