La Justicia de Río Negro dictará este martes la sentencia en uno de los casos de mala praxis más conmocionantes de los últimos años en General Roca, Río Negro: la muerte de Valentín Mercado Toledo, un niño de cuatro años que ingresó caminando a un sanatorio para una cirugía programada y terminó con diagnóstico de muerte cerebral por presunta mala praxis.
El anestesiólogo Mauricio Javier Atencio Krause fue declarado penalmente responsable por "homicidio culposo" y enfrenta un pedido de tres años de prisión condicional y diez años de inhabilitación para ejercer la medicina.
El veredicto será leído este martes a las 12.30 por el juez Emilio Stadler, luego de un proceso judicial que reconstruyó minuto a minuto lo ocurrido el 11 de julio de 2024 en el Sanatorio Juan XXIII. Valentín había sido internado para una intervención por hernia diafragmática, definida por el equipo médico como una cirugía de baja complejidad. Sin embargo, durante el procedimiento sufrió una grave falta de oxígeno que derivó en un daño neurológico irreversible.
Sin pausa ni tregua: el juicio oral por el caso Loan sigue adelante y arranca el 27 de febrero
De acuerdo con la investigación, durante al menos diez minutos no se registraron signos vitales esenciales, como presión arterial y oxigenación. La fiscalía sostuvo que el anestesiólogo no monitoreó de manera continua al paciente, se distrajo con su teléfono celular y llegó incluso a retirarse del quirófano para buscar un cargador, sin dejar a otro profesional a cargo.
El fiscal Gastón Britos Rubiolo afirmó que la conducta del imputado combinó impericia, negligencia y violación de los protocolos básicos de anestesia. “Solo debía observar el monitor o al paciente para advertir lo que estaba ocurriendo”, sostuvo durante su alegato. Según la acusación, esa conducta provocó una encefalopatía hipóxico-isquémica, una lesión cerebral causada por la falta de oxígeno y flujo sanguíneo.
El juicio se desarrolló en tres audiencias realizadas en noviembre pasado, y el 3 de febrero se discutieron las penas. Tanto el Ministerio Público Fiscal como la querella, representada por los abogados Miguel Ángel Zeballos Díaz y Agustín Aguilar, coincidieron en solicitar la pena máxima prevista para este tipo de delito, junto con una inhabilitación amplia para ejercer la medicina. La defensa, en cambio, pidió el mínimo legal y propuso que la eventual prohibición se limite al ámbito pediátrico.

Más allá del debate jurídico, el proceso expuso el impacto emocional del caso. Los padres de Valentín, Ariana Toledo y Daniel Mercado, esperaron durante horas noticias mientras la cirugía se extendía mucho más de lo previsto. Cuando finalmente pudieron verlo, el niño estaba en terapia intensiva, sedado y conectado a múltiples dispositivos. Las explicaciones que recibieron fueron confusas y, con el paso de los días, contradictorias.
Durante casi una semana, la familia transitó un período de incertidumbre extrema. Aunque los médicos hablaban de evolución, el estado del niño empeoró: sufrió convulsiones, fiebre y fue diagnosticado con diabetes insípida, síntomas que eran indicadores de muerte cerebral. Una psicóloga que declaró en el juicio calificó ese proceso como una “estafa emocional”.
El momento más revelador llegó cuando Ariana solicitó un certificado médico para presentar en su trabajo. Fue en ese momento que leyó, por primera vez, una referencia a la muerte encefálica. El diagnóstico fue luego corregido a mano por personal administrativo, sin una explicación clara. Recién seis días después de la operación, una junta médica confirmó el estado de salud de Valentín.
Tras la desconexión, la familia denunció lo sucedido y se inició una investigación que también reveló que, durante la crisis intraoperatoria, fue necesario convocar de urgencia a otros tres anestesiólogos y una cirujana pediátrica, cuando el daño ya había sido causado. Para la fiscalía, esa reacción reforzó la gravedad de la conducta inicial.

El caso generó una profunda conmoción social en General Roca. Hubo marchas, reclamos públicos y un seguimiento del juicio por parte de la comunidad, que aguarda a conocer el monto de la pena para Atencio Krause.
TV/LT