La posibilidad de que el crecimiento de algunos sectores termine beneficiando al resto de la economía fue puesta bajo análisis por Juan Pablo Ronderos en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil. El especialista descartó que esa reasignación de recursos ocurra automáticamente: "Por eso vuelvo a traer el tema de la discusión de política productiva", afirmó.
Ronderos destacó que el problema no pasa solamente por la cantidad de puestos de trabajo, sino también por su calidad. "El empleo total no cambió, lo que cambió fue la calidad de ese empleo, y eso es un problema", señaló, y sostuvo que la respuesta debería centrarse en aumentar la productividad: "Si no discutimos productividad, no vamos a tener mejores salarios en Argentina".
Productividad y política económica: el desafío que enfrenta Milei
Para Ronderos, los salarios están directamente vinculados con la productividad: "Los salarios son, al final, un reflejo de esa productividad". El socio de MAP Latam planteó que una política productiva no debería significar volver a esquemas de protección económica.
"El corazón de la política productiva tiene que discutir productividad, porque productividad nos va a ayudar a mejores salarios, mejor mercado interno, más capacidad exportadora y de esa manera mejor crecimiento", explicó.
En ese sentido, cuestionó que el Gobierno haya evitado hasta ahora una discusión más profunda sobre el desarrollo productivo. "Creo que se han negado a esa discusión, creo que quizás el momento empieza a ser hoy para tener esa discusión", afirmó.
Ronderos también describió las prioridades actuales del Gobierno como un triángulo de objetivos que genera tensiones. "El Gobierno está encerrado en un triángulo del que no puede salir", dijo, al mencionar la inflación, la acumulación de reservas y la actividad económica.
Según su análisis, la actividad quedó relegada frente a los otros objetivos, pero comenzó a ganar peso político. "El gran problema que tiene hoy el Gobierno es que el tema de actividad económica, el tema del empleo y demás, se le empieza a colar en la agenda electoral".
Dólar, tasas y crédito: qué espera el mercado
Ronderos también analizó la política cambiaria y advirtió que el mercado podría exigir una flexibilización. "Muy probablemente veamos un nivel un poquito más alto de tasa y un nivel de tipo de cambio que quizás sea un poquito más alto", anticipó.
En particular, consideró que el objetivo oficial de mantener el dólar en torno de $1.500 podría relajarse. "Quizás ese objetivo pueda relajarse un poco", sostuvo.
Finalmente, puso el foco en el crédito y la liquidez. "El mercado más que espera, quiere" mayor liquidez, afirmó, y señaló que el Gobierno podría trabajar sobre los encajes para facilitar el flujo de fondos hacia el sistema financiero.