La industria editorial argentina atraviesa un escenario complejo, marcado por la caída de la actividad y las dificultades económicas de las librerías. El contexto impacta sobre las decisiones de las editoriales y expone a toda la cadena del libro a una situación de creciente incertidumbre.
En Ronda de Escritores (RDEsc) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, el editor Fernando Fagnani analizó cómo la crisis condiciona la actividad editorial y explicó que las dificultades de pago en las librerías pueden anticipar problemas para todo el sector. Además, describió las consecuencias que ya observan algunos comercios y las estrategias que implementan para sostener sus ventas.
Las dificultades de pago en las librerías
“No, a ver, lo vivís primero no publicando todo lo que querés publicar para empezar, que eso suele pasarte siempre y en momentos como estos te pasa multiplicado”, explicó Fernando Fagnani al analizar cómo impacta la crisis en las editoriales.
El editor remarcó que el problema no afecta únicamente a quienes producen libros, sino que atraviesa a distintos sectores de la economía. “Y no creo que lo vivas muy distinto de cualquier persona que tiene otro trabajo en periodismo o en un comercio o en una fábrica”, sostuvo.
Uno de los principales motivos de preocupación está en la situación financiera de las librerías. Fernando Fagnani señaló que los problemas para cumplir con los pagos pueden generar consecuencias en cadena dentro del sector editorial. “Mala desde el punto de vista de los editores y es peor desde el punto de vista de las librerías”, afirmó al describir el escenario actual.
En ese sentido, destacó un aspecto que, según su mirada, suele quedar relegado en el debate público: “Hay muchas dificultades de pago, esto se menciona poco y es muy importante, porque cuando pasa eso es que hay una crisis inminente”.
El problema no necesariamente alcanza a todas las librerías, pero sí puede afectar a un número suficiente como para comprometer el funcionamiento de toda la cadena. “Cuando las librerías tienen dificultades para pagar, no todas, esto nunca es masivo, pero cuando vos ves que muchas tienen dificultades para pagar, tenés que tener mucho cuidado”, explicó.
Una crisis que se extiende lentamente
Para Fernando Fagnani, las dificultades ya tienen consecuencias concretas: cierres de sucursales, despidos y problemas para afrontar gastos básicos. “Simplemente no tienen para pagar, o sea cierran sucursales, a veces no pagan la luz, eso también lo escuché, o despiden gente o lo que sea”, relató.
La comparación con otras crisis económicas argentinas aparece inevitable, aunque el editor encuentra una diferencia central: esta vez no logra visualizar con claridad un desenlace. “Esto no lo veo tan claro como va a terminar, parece más como una agonía muy muy muy lenta, pero que no sé dónde termina”, advirtió.
Ante este panorama, algunas librerías buscan generar actividades para atraer público y sostener sus ventas. “Viendo libreros que me dicen armemos mesas redondas, presentaciones, conversaciones para que entre a la librería. Eso nunca lo había escuchado”, concluyó Fernando Fagnani.