La campaña electoral brasileña atraviesa un nuevo escenario, con una reducción de la ventaja de Lula sobre Flavio Bolsonaro. Según explicó Eleonora Gosman en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, "ha dado, en cierta medida, un vuelco" y "bajó la distancia entre Lula y Flavio".
La periodista precisó que la diferencia "está en el orden de entre 3 y 4 puntos a favor de Lula, cuando llegó a estar entre 7 y 8". Sin embargo, advirtió que la disputa está marcada por una fuerte confrontación: "Hay una campaña definida contra Lula, como también existe del otro lado una campaña contra Flavio".
Corrupción, redes sociales y el impacto en el electorado
Uno de los elementos más llamativos, sostuvo Gosman, es que el ataque contra el actual mandatario no se concentra directamente en él, sino en su entorno familiar: "La campaña contra Lula no lo tiene a Lula como el personaje central, sino que lo tiene al hijo de Lula".
Para Gosman, la candidatura de Flavio Bolsonaro también presenta una particularidad: "Parece que no va a ser Flavio el presidente, va a ser el padre, Javier". Incluso señaló que sus seguidores utilizan máscaras de su padre en las manifestaciones: "Es un indicio de yo soy Javier, no soy Flavio".
La periodista remarcó que la corrupción ocupa un lugar central en las preocupaciones del electorado brasileño, aunque cuestionó que ese debate desplace otros problemas económicos. "El brasileño le da como mucha importancia el tema de la corrupción", afirmó.
Entre las cuestiones que considera relevantes aparece el endeudamiento de los hogares. Gosman recordó que el gobierno de Lula impulsó un programa de refinanciación de deudas, pero fue contundente: "No fue suficiente. Voy a ser sincera, no es suficiente".
La consecuencia, según describió desde Brasil, ya se percibe en el consumo: "En la calle se ve un tema crítico, la caída del consumo" y, aunque aclaró que "la caída es leve, pero es caída", planteó que se trata de una señal que puede tener peso electoral.
Gosman también coincidió con la preocupación por el efecto de las campañas basadas en sospechas y desinformación: "Totalmente de acuerdo, ese es el tema, totalmente de acuerdo". En un escenario atravesado por redes sociales e inteligencia artificial, las acusaciones pueden instalarse incluso cuando las imágenes o contenidos son falsos, convirtiéndose en un factor decisivo para la percepción de los candidatos.