El plan económico argentino atraviesa una etapa marcada por interrogantes sobre sus resultados, el consumo y el tiempo disponible para que las mejoras prometidas se reflejen en la economía real. Los economistas Nicolás Taiarol y Santiago Llull analizaron las perspectivas del programa económico y las diferencias sobre sus objetivos y consecuencias.
En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, ambos especialistas expusieron sus interpretaciones sobre el rumbo del Gobierno, el impacto de las políticas económicas y las expectativas de la sociedad frente a la proximidad del calendario electoral.
El plan económico y las dudas sobre los resultados
Taiarol planteó que el Gobierno enfrenta una etapa de definiciones ante la proximidad del calendario electoral. “Yo creo que el plan económico hoy está mostrando dudas”, sostuvo, y explicó que comenzó hace más de dos años con una promesa de mejora cuyos resultados todavía no aparecen con la magnitud esperada.
“El tiempo se está acabando y esas mejoras no están apareciendo”, afirmó el economista, quien advirtió que los próximos meses reducen el margen para que los resultados se hagan visibles antes de las elecciones.
Para Taiarol, la discusión también alcanza a los argumentos vinculados con un eventual regreso del kirchnerismo. “Si esos temores fuesen ciertos, lo que terminan demostrando es la inconsistencia del plan económico”, señaló.
En ese sentido, cuestionó que los beneficios de algunos indicadores macroeconómicos todavía no se traduzcan plenamente en la economía cotidiana: “No termina de verse impactado en el día a día, en la economía real, los beneficios del superávit de balanza comercial, la inflación planchada a un nivel bajo, un superávit que se sostiene de una forma u otra”.
Por su parte, Santiago Llull planteó una interpretación diferente sobre el rumbo oficial y sostuvo: “Yo ahora tengo certezas de que este es el plan y que todo marcha acorde al plan”. Para el economista, la caída del consumo podría formar parte de una estrategia deliberada: “El plan es ese, es una economía espartana. Lo que sirve y es fuerte va a quedar, lo que no tendrá que adaptarse”.
Consumo, mercado y expectativas sobre el rumbo económico
Llull también puso el foco en la tensión entre el crecimiento de sectores específicos y su impacto sobre el resto de la economía. “Que a mí me digas que la minería y el agro y el petróleo van a subir si no tengo efecto de derrame, y seguramente no voy a querer ese plan”, afirmó.
En relación con los mercados, destacó el comportamiento de los bonos argentinos y el riesgo país, aunque remarcó la incertidumbre que todavía existe. “Siempre que hay algo que está barato, aparece un comprador”, señaló, antes de plantear una pregunta sobre la confianza detrás de esas operaciones: “¿Cuánto hay de incertidumbre que te lo paguen o no? Eso es lo que estás pagando”.
Taiarol, por su parte, cuestionó algunas expectativas que acompañaron el triunfo electoral de Javier Milei. “Mucha gente entendió que iba a pasar a cobrar en dólares, cosa que no sucedió, que se iba a destruir el Banco Central, cosa que no sucedió”, sostuvo.
Y concluyó: “La gente empieza a ver que el tiempo se agota y todo eso no sucede. Ni cobramos en dólares, ni nos estamos acercando al primer mundo, ni derrama la economía”.