Las advertencias sobre los riesgos futuros de la inteligencia artificial no lograron generar un fuerte temor entre los mercados financieros. En diálogo con Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el periodista Marcelo Molina analizó la reacción de los inversores y explicó por qué la preocupación por la inflación y la evolución de la macroeconomía tiene más peso que los temores sobre el impacto de la IA.
Desde España, Molina sostuvo que "las advertencias apocalípticas de la IA no la han asustado prácticamente a los mercados, a la bolsa" y que "el mundo del dinero no compró mucho la historia esta del temor a la hecatombe humana por intermedio de la IA". En cambio, señaló que los inversores siguen con atención las decisiones de la Reserva Federal estadounidense y la posibilidad de un repunte inflacionario.
La inflación pesa más que el temor a la IA
El comportamiento de las acciones tecnológicas refleja esta diferencia. Molina destacó que el Nasdaq 100, índice que reúne a grandes compañías tecnológicas, había alcanzado máximos históricos antes de una caída posterior. "En medio de todo este lío de la ONU, de la guerra de Ucrania, de Irán, de lo que estamos hablando ahora de la posible invasión a Europa y de todos los temores, bueno, llegó a su máximo histórico", explicó.
Sin embargo, el escenario cambió con una baja significativa. Para Molina, "el fantasma de la inflación y el fantasma de una posible recesión sí asusta más".
El periodista también planteó una interpretación sobre las advertencias realizadas por referentes de la industria tecnológica. "La estrategia de las advertencias para ellos es un truco de los creadores de la IA para crear barreras de entrada", sostuvo, y agregó: "Es desincentivar a los nuevos jugadores".
Según esta lectura, las advertencias sobre el elevado costo de desarrollar inteligencia artificial también podrían servir para justificar una moderación del gasto. "Al ritmo actual de gasto, servidores, energía, chips, es gigantesco, es insostenible", afirmó.
¿Dónde se refugia el dinero si cambia el escenario?
Molina resumió el comportamiento de los mercados con una frase: "El mercado ignora lo social, pero le teme más a las tasas". Según explicó, los inversores no parecen reaccionar principalmente ante cuestiones como los despidos vinculados con la IA, sino ante la posibilidad de que las expectativas de ganancias futuras no se cumplan.
"Por el momento las IA siguen ganando mucho dinero en el presente, pero el miedo donde lo tienen, en la promesa de ganancia futuro", sostuvo.
Ante un eventual cambio de expectativas, el capital podría buscar activos considerados refugio. "Hay que estar atento para dónde va el dinero", recomendó Molina, y mencionó sectores como energía y farmacéuticas, además del oro y el yen.
En ese sentido, concluyó: "Si las promesas de la IA tropiezan o la inflación se reactiva, el capital huye rápidamente" y "se refugia en las cosas tangibles, que son la energía, el oro".