La economía argentina atraviesa una recuperación desigual, con sectores que registran fuertes avances mientras otros continúan retrocediendo. En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, el analista Hugo Vasques examinó los datos de actividad de agosto y señaló que la brecha entre las actividades extractivas y los sectores vinculados al mercado interno se vuelve cada vez más evidente.
"La economía funciona a dos velocidades muy marcadas", sostuvo Vasques al comparar el crecimiento de minas y canteras con las caídas de la industria y el comercio mayorista y minorista. Según explicó, esta dinámica refleja las dificultades de las actividades que dependen del consumo interno frente al impulso de los sectores orientados a la exportación.
Una economía a dos velocidades: crecen la minería y la energía
Según los datos mencionados durante la entrevista, mientras la actividad de minas y canteras creció un 11%, la industria y el comercio registraron retrocesos de entre el 3% y el 3,5% mensual. Estas diferencias reflejan las dificultades que enfrentan las actividades dependientes del consumo interno frente al dinamismo de los sectores exportadores.
Vasques consideró que el desarrollo de la minería y la energía representa una oportunidad histórica para la Argentina, especialmente por su capacidad de generar divisas y reducir la vulnerabilidad externa.
"Hoy la Argentina tiene la capacidad y va a tenerlo todavía mucho más hacia adelante de generar dólares a partir de las actividades extractivas como nunca en su historia", afirmó.
En ese sentido, destacó el cambio en la balanza comercial energética: recordó que, mientras en 2020-2022 el sector acumulaba un déficit de alrededor de US$4.000 millones, hasta agosto el superávit había superado los US$7.000 millones.
Vaca Muerta y minería: cómo conectar las inversiones con la economía real
Para Vasques, el desafío no consiste solamente en aumentar las exportaciones energéticas y mineras, sino también en aprovechar esos ingresos para fortalecer la producción nacional, el empleo y el consumo.
"Es una oportunidad que está ahí, utilizar esa capacidad de generación de dólares presente y futura que permite la actividad extractiva, fundamentalmente Vaca Muerta y la Cordillera, para compatibilizarlo con la actividad interna", explicó.
Como referencia, mencionó las experiencias de países desarrollados que utilizaron los ingresos petroleros para crear fondos soberanos y evitar una apreciación excesiva de sus monedas, fenómeno conocido como enfermedad holandesa, que puede perjudicar la competitividad de otros sectores productivos.
El analista advirtió que la expansión extractiva no garantiza por sí sola una recuperación generalizada de la economía. "No es compatible una actividad local tan deprimida como la que estamos viendo con un fenomenal crecimiento de actividades extractivas como petróleo y minería", señaló.