El aumento del precio internacional del petróleo, las dudas sobre el financiamiento del Estado y la evolución del riesgo país vuelven a poner bajo presión a la economía argentina. El Gobierno de Javier Milei enfrenta el desafío de renovar los vencimientos de deuda, contener las tensiones cambiarias y sostener la desaceleración de la inflación sin perjudicar la actividad económica.
En Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, Ezequiel Vega, analista financiero; Federico Bernini, periodista y conductor; Carolina Manucci, economista; y Santiago Llull, analista económico, analizaron los principales desafíos financieros del Gobierno, desde las próximas licitaciones de deuda hasta las alternativas de inversión en pesos para protegerse de la inflación y una posible devaluación.
Deuda argentina y tasas de interés: el desafío de renovar los vencimientos
Ezequiel Vega explicó que el encarecimiento del petróleo tiene efectos contrapuestos para Argentina. “Básicamente tenemos beneficios en lo que es la balanza comercial, pero por otro lado complica la inflación”, señaló. Además, advirtió que una política monetaria más restrictiva de la Reserva Federal de Estados Unidos encarece el crédito para los mercados emergentes.
Federico Bernini puso el foco en las próximas licitaciones de deuda en pesos y en la capacidad del Tesoro para absorber la liquidez. “En el año electoral lo que no querés es que haya muchas licitaciones de pesos sin rollover”, sostuvo, al advertir sobre el riesgo de que los inversores vuelquen sus fondos al dólar.
El periodista también recordó los antecedentes de la crisis de deuda en pesos durante el gobierno de Mauricio Macri y planteó el dilema entre emitir dinero, con posibles consecuencias inflacionarias, o enfrentar dificultades para refinanciar los vencimientos. En ese contexto, consideró que el Gobierno podría priorizar instrumentos de menor plazo hasta que mejore la previsibilidad financiera.
Carolina Manucci advirtió que los inversores necesitan protección frente a los cambios económicos y políticos. “El inversor te va a exigir o tasa o un instrumento con el cual por lo menos se pueda sentir un poco seguro frente a una devaluación o a un salto de la inflación”, explicó.
También remarcó que el Gobierno necesita que las licitaciones alcancen niveles de renovación de al menos el 100% para evitar que la liquidez disponible aumente la presión cambiaria.
Bonos CER, dólar e inflación: qué deben mirar los inversores
Vega destacó el desempeño que tuvieron los bonos ajustados por inflación y señaló que las tasas ofrecidas por otros instrumentos en pesos habían perdido atractivo en comparación con períodos anteriores. Sin embargo, advirtió que la necesidad de pagar rendimientos más elevados para refinanciar la deuda podría complicar el panorama económico.
Santiago Llull, por su parte, alertó sobre las herramientas que podría utilizar el Banco Central para restringir la liquidez. “No le va a temblar el pulso en volver a secar la plaza y poner todos los encajes cada vez más altos”, afirmó, en referencia a una eventual suba de los encajes bancarios.
El economista también señaló que las tasas disponibles para los pequeños ahorristas resultan poco atractivas frente al costo de vida. En ese escenario, los bonos ajustados por CER aparecen como una alternativa para quienes buscan cobertura frente a la inflación.
El debate dejó una advertencia central: el desafío del Gobierno no consiste solamente en renovar la deuda, sino en hacerlo sin alimentar una nueva presión sobre el dólar ni prolongar la desaceleración inflacionaria. El equilibrio entre tasas, liquidez, financiamiento y actividad económica será determinante para la estabilidad financiera argentina.