Las pequeñas y medianas empresas manufactureras atraviesan un escenario marcado por dificultades de financiamiento, menor acceso a los mercados y una creciente competencia de productos importados.
Federico Poli, ex jefe de Gabinete del Ministerio de Economía, analizó los obstáculos que enfrentan las PyMEs manufactureras, desde el acceso al crédito hasta la presión de las importaciones y la caída del empleo industrial. En Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, también advirtió sobre la reconversión de empresas productivas y sus consecuencias para la industria argentina.
Los problemas de financiamiento y competitividad de las PyMEs
“Las PyMEs manufactureras tienen los problemas que está afrontando la manufactura en la Argentina, pero agravado por problemas de falla de mercados”, explicó Poli.
Entre las principales dificultades, mencionó “el acceso al financiamiento, la posibilidad de volúmenes de exportar, la negociación con los clientes y con los proveedores”.
Según el economista, el escenario se profundizó durante los últimos años por la combinación de apertura comercial, anclaje cambiario y diferencias en la evolución de los precios. “Las PyMEs manufactureras se enfrentan a un mercado muy competido por importaciones con aumento de costos”, sostuvo.
Poli explicó que el esquema genera comportamientos diferentes entre los bienes transables y los no transables. “Ese camino de dos mundos hizo que la rentabilidad de los transables se acotara mucho”, afirmó, en un contexto que describió como “un mercado chico para estos sectores, recesivo”.
Empleo industrial y caída de la actividad en las PyMEs
Uno de los principales efectos señalados por Poli es la presión sobre el empleo industrial. “Con problemas justamente de financiamiento donde lo único que queda es ajustar costos y la variable de ajuste, sin duda, como se ve, es el empleo”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que “el empleo manufacturero en PyME viene cayendo sostenidamente” y definió el proceso como “la caída más larga desde el 2002 para acá”.
La reconversión de empresas hacia las importaciones desde China
Otro fenómeno que destacó es la reconversión de algunas empresas productivas hacia la importación. “Lo que está pasando es una reconversión defensiva”, señaló.
Según Poli, algunas PyMEs están buscando proveedores en China para reemplazar la fabricación local. “Están yendo a China a ver plantas que les pueden producir lo que producen y ser importadores de eso utilizando su cadena de comercialización”, explicó.
El economista diferenció las consecuencias de producir localmente frente a limitarse a comercializar productos importados: “Hay una diferencia en términos de empleo, hay una diferencia en términos de agregado de valor en el país, hay también de soberanía productiva”.
La advertencia sobre el futuro del aparato industrial argentino
Finalmente, planteó una advertencia sobre el futuro del aparato industrial argentino: “Hoy ser los exportadores de materias primas para los países desarrollados y recibir la manufactura de China toda y destruir el aparato productivo, creo que es una apuesta que no es viable para la Argentina”.